| En un mundo que camina a su unidad Por los avances de la Ciencia y de la Técnica que han desarrollado las comunicaciones, las posibilidades de desarrollo y han favorecido el intercambio de los pueblos y naciones. Por el despertar de los pueblos que tratan de liberarse del hambre, la opresión y la ignorancia; asumiendo sus propias responsabilidades para realizarse plenamente y ocupar el puesto que les pertenece en la comunidad universal. Por la creciente interdependencia existente entre los distintos países en la vida económica, social y política, que exige un planteamiento y planificación a escala mundial, basado en el respeto de los pueblos, la paz y la solidaridad universal. Rechazamos el sistema Capitalista Por cuanto tiene de explotador del hombre por el hombre y antepone el lucro a las necesidades del pueblo; por ser un sistema que busca la expansión económica de las empresas privadas y de los grupos financieros antes que el desarrollo armónico de las distintas regiones y pueblos. Por cuanto niega al pueblo no tanto el subsistir como la posibilidad de ser libre y responsable, que es tanto como decir su participación y control del Poder; falseando el juego democrático y monopolizando la información, con vistas a mantener un sistema económico-social que fabrica hombres ejecutores sin responsabilidad y consumidores pasivos estimulados por una publicidad creadora de necesidades. Nacemos al Sindicalismo Irrumpimos en el Sindicalismo por ser históricamente el más próximo y fiel a los intereses obreros y a las necesidades del pueblo; y ser por excelencia el instrumento democrático de mayor eficacia al alcance de los trabajadores. Porque nos hemos encontrado con una situación en que la continuidad de la lucha que iniciaron nuestros mayores ha sido rota por la guerra civil, y la incorporación de las nuevas generaciones al combate obrero exige el planteamiento de un nuevo Sindicalismo que responda a las aspiraciones de la Clase Trabajadora de hoy en una perspectiva de Unidad Sindical. De inspiración democrática Porque sólo la democracia puede asegurar el pleno desarrollo del hombre y de todos los hombres en la realización de su propio destino social, a través de su participación libre y responsable. Esto implica un modo de ser con los otros; un estilo de vida personal y social que supone una fe en el hombre y en el progreso, a la par que una voluntad irrevocable de ser LIBRE, ser cada día más hombres, con el mundo y con los otros. La realización de esa Sociedad democrática exige: · Un respeto a los Derechos Fundamentales del
Hombre
Siendo el gran imperativo de nuestra existencia la promoción obrera y respondiendo a las exigencias de la base, nos hemos agrupado para luchar por la unión y lograr la Unidad Sindical de las diferentes tendencias obreras de inspiración democrática. Hijos de la postguerra y libres de todo prejuicio que divide, hemos nacido para desaparecer en la gran Central Sindical Democrática de Trabajadores que reclama el movimiento Obrero al cual servimos por encima de todas las dificultades, fieles a nuestra consigna de hacer un Sindicalismo de masa, pujante y democrático, capaz de emancipar a la Clase Trabajadora. Fieles a la tradición y a las exigencias del presente Nacidos del mundo del trabajo, hijos de antiguos sindicalistas muchos de nosotros, queremos recoger las viejas tradiciones obreras fieles a continuar los postulados de cuantos nos precedieron, de acuerdo con las aspiraciones y necesidades de la Clase Trabajadora de hoy. En marcha hacia una sociedad nueva No queremos un Sindicalismo que nos proporcione sólo un mayor confort de vida. Luchamos por un Sindicalismo de masa, moderno y revolucionario, que haga valer nuestra dignidad de personas y trabajadores. Instrumento de una nueva Sociedad moderna y democrática
de hombres libres y responsables reclamamos por el Sindicalismo democrático
su puesto irremplazable en la producción, en la vida económica
y política de la sociedad, tanto nacional como internacionalmente. PAGINA 2
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