A igual trabajo, igual salario

Hoy día 22 de febrero, Día por la Igualdad Salarial, desde USO continuamos defendiendo que, a igual trabajo, igual salario, una reivindicación histórica de nuestra organización que sigue estando, desgraciadamente, de plena actualidad. Durante esta semana, el Congreso de los Diputados se ha puesto en marcha al fin para crear una Ley que regule la equiparación de las retribuciones de hombres y mujeres.

Tal y como establece el artículo 28 del Estatuto de los Trabajadores, “El empresario está obligado a pagar por la prestación de un trabajo de igual valor la misma retribución, satisfecha directa o indirectamente, y cualquiera que sea la naturaleza de la misma, salarial o extrasalarial, sin que pueda producirse discriminación alguna por razón de sexo en ninguno de los elementos o condiciones de aquella”. Esto es lo que conocemos como el principio de igualdad de remuneración por trabajo de igual valor.

La realidad no le da la razón: en nuestro último “Informe sobre la situación sociolaboral de mujeres (y hombres) en España”, que publicaremos con motivo del 8 de Marzo, Día Internacional de la Mujer, analizamos la brecha salarial, obteniendo los siguientes datos:

  • Según la última encuesta anual publicada por el INE sobre la Estructura Salarial -con datos de 2015-, el salario bruto medio anual en 2015 fue de 23.106,30 euros por persona con trabajo.
    Distinguiendo por género, el salario medio anual de las mujeres fue de 20.051,58 euros y el de los hombres, de 25.727,24 euros. Es decir, las mujeres cobraron 5.941,18 menos al año que los hombres.
  • En la actualidad, la brecha salarial bruta se sitúa en un 22,9%, ya que el salario promedio anual femenino en 2015 representó el 77,1% respecto del masculino, una ínfima mejora de 0,4 puntos respecto a 2014. Dicha mejora no consigue alcanzar siquiera la cifra anterior a la crisis, en la que la distancia entre el salario medio de las mujeres y de los hombres era menor, representando el salario femenino el 78% del masculino. Según estos datos, no estamos en condiciones de felicitarnos por una evolución que no es tal. El año pasado, tan solo se mejoró en 0,7 puntos.
  • El 65,5% de los salarios más bajos los cobran mujeres. Se trata de salarios cuya ganancia por hora está por debajo de los dos tercios de la ganancia media.
  • Las mujeres trabajan menos horas. Un 62% lo hace porque no encuentra empleo a jornada completa y un 13,5%, porque tiene que cuidar de niños o adultos enfermos, incapacitados o mayores.

Como agentes sociales, y en nuestro papel principal de defensa de los derechos de la clase trabajadora, continuamos reivindicando que las leyes existentes se cumplan, y se legislen las medidas necesarias para acabar con esta diferencia de salarios por razón de género. Desde USO, continuaremos exigiendo que, en los convenios colectivos que negociamos, la retribución no contenga elementos discriminatorios y que exista transparencia en todos los conceptos salariales.