El empleo crece sobre bases poco estables

La Encuesta de Población Activa correspondiente al segundo trimestre del año ha dejado cifras positivas: 375.000 nuevos ocupados, 340.700 parados menos, la tasa de paro baja hasta el 17,22% y el empleo crece al 2,03%, aunque aún por debajo del crecimiento del PIB.

Si bien es cierto que los datos que nos deja la EPA son positivos, el empleo en España está creciendo sobre bases poco firmes, en función de un sistema productivo basado, principalmente, en Servicios y en la industria turística, sectores fuertemente marcados por la estacionalidad, la temporalidad y la precariedad laboral.

Reflejo de esta realidad son los 272.400 ocupados más con los que cuenta el sector Servicios así como el 73% de los asalariados que tienen contrato temporal (255.900), que se traducen en empleos de corta duración, poco estables y con salarios bajos. La tasa de temporalidad ha subido más de un punto hasta quedar en el 26,81%.

Vemos con preocupación cómo la supuesta salida de la crisis se está vinculando de forma casi exclusiva a la creación de empleo temporal e inestable en Servicios. Muestra de ello es que el la creación de puestos de trabajo se ha producido en comunidades como Cataluña, Andalucía y Baleares y la creación de empleo en otros sectores ha sido meramente simbólica.

Estamos volviendo al mismo modelo productivo que teníamos en los años previos a la crisis y la precariedad, la desigualdad y la rotación en el empleo se han consolidado, dejando de ser fenómenos coyunturales. Este país necesita cimentar una base industrial y diversificar el modelo de crecimiento para que la recuperación económica tenga efectos directos sobre el mercado de trabajo y se creen empleos que den estabilidad a los trabajadores y cuyas remuneraciones permitan tener una vida digna.