La Constitución Española de 1978. Cuarenta años en defensa del Derecho de Igualdad

Bajo el título “La Constitución Española de 1978. Cuarenta años en defensa del Derecho de Igualdad” se ha celebrado la VI Cumbre de Mujeres Juristas, en la sede de la Sala Constitucional del Congreso de los Diputados, en la que se han dado cita 200 mujeres del ámbito de la abogacía, magistratura, política y universidad, entre ellas la responsable del Área de Derecho Administrativo de la Asesoría Jurídica Confederal de USO, Estrella Zambrana.

La Cumbre arrancó con la proyección del documental “Las Constituyentes” y se completó con cuatro mesas redondas bajo las denominaciones “El movimiento feminista, actividad e influencia en los cambios sociales de la transición”, “Las mujeres juristas, su denuncia de la legislación discriminatoria y sus propuestas de reforma”, “Las parlamentarias” y “Reformas Pendientes”.

Especialmente emotiva resultó la tercera de las mesas, en la que participaron 4 de las 27 mujeres que formaron parte de las Cortes Constituyentes, Congreso y Senado, siendo importante parte actora del cambio político hacia la democracia en España. En este sentido, lamentaron que la Constitución, que cumple 40 años, tuviese siete “padres” y ninguna “madre”. Las exparlamentarias recordaron los obstáculos a los que tuvieron que enfrentarse, incluso en sus propios partidos, y citaron una de las frases atribuidas a la primera presidenta chilena, Michelle Bachelet: “cuando una mujer entra en política, cambia la mujer; cuando muchas mujeres entran en política, cambia la política”, y que consideran extrapolable a todos los ámbitos de la vida.

Según las conclusiones extraídas en los foros, algunas claves para lograr la igualdad efectiva podrían ser:

1.- No hacen falta más leyes en materia de igualdad, sino una mejor interpretación y aplicación de las mismas, insistiéndose en que ha de hacerse desde la perspectiva de género. En este sentido, se hizo especial referencia a la aplicación efectiva del Convenio de Estambul sobre prevención y lucha contra la violencia sobre las mujeres, que sitúa el consentimiento como eje y penaliza cualquier acto sexual realizado sin él. España lo ratificó en el año 2014, pero no se aplica de modo efectivo. Basta recordar las dos últimas y polémicas sentencias dictadas en esta materia.

2.- “Educar, educar y educar”, promoviéndose la igualdad como asignatura en los colegios, igualmente desde la perspectiva de género. Sin formar y cultivar a todos en el trato igualitario, nunca será real y efectivo. Asimismo, se planteó la necesidad básica de formar a los jueces en esta línea.

3.- El Estado es responsable máximo, por acción u omisión, de la violencia de género, puesto que se trata de una cuestión de seguridad pública. Así, ha de ser responsable en materia de prevención, sanción y erradicación de la misma, incluso con las correspondientes indemnizaciones.

4.- Se han de reconocer otras dimensiones de violencia, como son la institucional, la económica y la tecnológica. Se manifestó el deseo de que “este sea el siglo de la igualdad”.

5.- Mayor implicación de los hombres, puesto que la igualdad no es cosa de mujeres y para mujeres, sino que afecta a todos. Buena prueba de ello es la escasa participación y asistencia de hombres a la Cumbre.

6.- No terminamos de romper la barrera del proceso productivo y el reproductivo. Compatibilizar ambos representa un verdadero obstáculo. De ahí que la protección de la maternidad tenga que ser considerada como de interés público (no es un problema privado, sino social y de todos).

7.- Se planteó la necesidad de reformas constitucionales, a fin de incluir reivindicaciones feministas en materia de igualdad y su consideración como Derechos Fundamentales, para que la garantía de determinados derechos no sea reversible, vía legal o jurisprudencial.

8.- Compromiso de cambiar, de modo inminente, el nombre del Ilustre Colegio de Abogados de Madrid por el de Ilustre Colegio de la Abogacía de Madrid.