La desaceleración de la economía empieza a repercutir en el empleo antes de haberse recuperado

El paro ha descendido en este trimestre, según los datos de la EPA, pero ya lo hace a un ritmo menor que en otros trimestres veraniegos. Además, “el paro baja, sí, pero lo hace a costa de crear empleos precarios: seis personas acceden a un trabajo temporal por cada una que es contratado de forma indefinida”, expone Joaquín Pérez, secretario general de USO.

“Es cierto que la ocupación crece hasta máximos de los últimos años, sobrepasando ya los 19 millones y medio, pero la recuperación no es una cuestión únicamente de cantidad de trabajadores que salen del paro, sino de cómo lo hacen, y ahora mismo el mayor problema del empleo es su mala calidad. Se ve, por ejemplo, en el porcentaje de temporalidad, que ha aumentado más de medio punto”, continúa Joaquín Pérez.

El secretario general de USO considera que “nos hemos acostumbrado a que el turismo tire del empleo del tercer trimestre, y ahora que empieza a estancarse, no hay alternativas para dinamizar el mercado laboral. De hecho, si nos vamos a la comparativa interanual, el paro en Industria ha aumentado en casi 6.000 personas, y el empleo industrial suele ser el mejor termómetro para medir la estabilidad. Es necesario que, de una vez por todas, se ponga en marcha un Pacto por la Industria y se dejen de fotos y anuncios. La supuesta recuperación se está acabando sin que los trabajadores se hayan repuesto aún de la crisis, ni en cifras globales de empleo ni en los salarios”.

“Además, conforme aumenta la ocupación, se agranda la brecha de género: crece más entre los hombres, prácticamente el triple, y, si miramos a los datos del paro, se ceban especialmente con las mujeres. Sigue estando tres puntos por encima de la tasa masculina”, concluye Joaquín Pérez.