Un análisis de USO sobre las barreras estructurales que impiden a la comunidad joven tener estabilidad y futuro

La juventud en España estudia más que nunca y trabaja durante más años. Aun así, derechos básicos como una vivienda, un empleo estable o un proyecto de vida propio siguen fuera del alcance de buena parte de las personas jóvenes. Para una persona joven media, construir un futuro digno es extremadamente difícil.

En el Día Internacional de la Juventud 2026, desde USO alzamos la voz para visibilizar las dificultades estructurales que afrontan millones de jóvenes para acceder a empleo, vivienda y emancipación.

Un presente hostil: ser joven implica más obstáculos

La situación que viven muchas personas jóvenes no es casual. Responde a problemas estructurales que condicionan de forma permanente sus vidas. “Exigimos mucho a las personas jóvenes y las responsabilizamos de su presente y futuro, sin reconocer que el contexto actual, hostil y precarizante, determina sus proyectos de vida. Ser joven implica dificultades añadidas”, señala Marisa Madrid, secretaria de comunicación e igualdad.

En el informe “Joven: tu suscripción no incluye futuro”, elaborado con datos del INE, INJUVE, el Consejo de la Juventud de España y otros organismos públicos, analizamos la situación de la juventud desde una perspectiva laboral, social y de derechos.

La juventud ya no espera solo un empleo: espera poder vivir

El informe muestra que la entrada en la vida adulta se retrasa por las condiciones materiales, no por un cambio generacional. La edad media de emancipación es de 30,4 años, por encima del límite oficial de la juventud, fijado en los 30. Además, la tasa de emancipación ha caído al 14,5 %, el peor dato desde que existen registros.

El coste de la vivienda convierte la emancipación en un lujo

El elevado precio de la vivienda y la precariedad salarial dificultan de forma extrema el acceso a un hogar propio. Según el informe, en el que retomamos datos del Consejo de la Juventud de España, una persona joven debe destinar el 98,7 % de su salario neto al alquiler, lo que hace que la emancipación individual sea prácticamente imposible.

Incluso trabajar ha dejado de garantizar independencia. Solo el 25,2 % de las personas jóvenes con empleo viven emancipadas, lo que demuestra que tener trabajo ya no asegura un proyecto de vida autónomo.

Una generación joven preparada, pero sin garantías de futuro

Lejos de los estereotipos, España registra el mejor dato histórico de abandono educativo temprano (12,8 %) y niveles formativos cada vez más altos. Sin embargo, este esfuerzo convive con precariedad, pobreza laboral, retraso de la emancipación y deterioro de la salud mental.

El 29,3 % de la población joven entre 16 y 29 años está en riesgo de pobreza o exclusión social, lo que limita profundamente sus oportunidades. “Las desigualdades no afectan por igual a toda la juventud. El sexo, la nacionalidad, el origen social, la discapacidad o la situación administrativa generan barreras adicionales”, añade Madrid.

Una llamada a recuperar los derechos de la juventud

No es una generación que no quiera independizarse. Es una generación que encuentra cada vez más obstáculos para ejercer derechos que deberían estar garantizados. Hoy, la independencia económica y la emancipación dependen en gran medida de las familias de origen: algunas heredan estabilidad, otras precariedad y riesgo de exclusión.

Por ello, desde USO reclamamos políticas públicas integrales que sitúen a la juventud en el centro: empleo digno, salarios suficientes, vivienda asequible, servicios públicos de calidad y medidas que reduzcan las desigualdades que afectan especialmente a las personas jóvenes.

La juventud merece derechos, no solo exigencias

La juventud ya ha cumplido con lo que se le pidió: formarse, esforzarse y trabajar. Ahora le corresponde al sistema cumplir su parte. Es urgente impulsar transformaciones estructurales que conviertan el esfuerzo en derechos y garanticen oportunidades reales para construir un proyecto de vida propio, autónomo y elegido, en lugar de vivir en modo supervivencia.

El problema no es la juventud; el problema es que su suscripción sigue sin incluir futuro.

Descarga aquí el Informe “Joven: tu suscripción no incluye futuro”