El Gobierno aprueba medidas urgentes para frenar el impacto de la subida de la energía y los carburantes
El Real Decreto ley 25/2026, publicado en el BOE el 30 de septiembre y vigente desde el 1 de octubre de 2026, incorpora un paquete de ayudas urgentes para amortiguar la subida de los precios de la energía y los carburantes provocada por la crisis internacional en Oriente Medio. Las medidas afectan directamente a quienes dependen de la carretera, a autónomos con pequeños negocios y a trabajadores asalariados que están sufriendo el encarecimiento de la luz, el gas y el combustible.
Medidas prácticas para trabajadores y autónomos: lo esencial del decreto
Las rebajas del impuesto sobre gasolina y diésel para el público general serán de 20 céntimos en octubre, 13 en noviembre y 6 en diciembre. Si el precio del combustible sube más de un 15 %, la rebaja volverá automáticamente al máximo de 20 céntimos.
Por otra parte, el decreto prorroga las ayudas extraordinarias al combustible durante octubre, noviembre y diciembre de 2026, de modo que el gasóleo profesional recibirá una compensación de 5 céntimos por litro en octubre, 12 céntimos en noviembre y 19 céntimos en diciembre.
Además, los autónomos y profesionales que utilizan vehículos comerciales pero no están incluidos en el censo del gasóleo profesional —como furgonetas de reparto, taxis, VTC o autobuses urbanos— podrán acceder a una ayuda directa por vehículo en un único pago, cuyas solicitudes estarán disponibles a partir del 1 de noviembre de 2026.
El decreto activa varias protecciones para evitar que el invierno dispare las facturas energéticas: los autónomos y PYMES con consumos inferiores a 50.000 kWh al año verán limitada la subida del gas natural de la Tarifa de Último Recurso (TUR) al 35 % en octubre y al 15 % en enero de 2027, evitando el incremento del 45 % previsto, y, además, si la inflación de la electricidad o del gas supera el 15 %, el IVA bajará automáticamente al 10 % y el Impuesto de la Electricidad al 0,5 % durante noviembre y diciembre, actuando como un mecanismo de protección directa para trabajadores y pequeños negocios.
Protección del empleo: prohibición de despidos
Las empresas que reciban ayudas energéticas no podrán realizar despidos alegando causas económicas o de fuerza mayor vinculadas a esta crisis internacional.
Esta protección estará vigente hasta el 31 de diciembre de 2026, garantizando estabilidad para miles de trabajadores.
Limitaciones europeas: no se puede bajar el IVA del combustible
La normativa de la Unión Europea impide bajar el IVA de la gasolina y el diésel por debajo del tipo general del 21 %, al considerarlos productos contaminantes. Por eso, el decreto utiliza otro tipo de rebajas por litro.
En luz y gas, la UE permite tipos reducidos, pero no el IVA 0 %. El decreto activa un “botón de emergencia” para bajar automáticamente el IVA al 10 % si los precios se disparan.
Cómo te afecta la subida de la energía y los carburantes
El encarecimiento de la energía reduce directamente el poder adquisitivo de los trabajadores: cuando sube la gasolina para ir a trabajar o la luz en casa, el sueldo rinde menos. Esto obliga a las familias a recortar gastos y presiona las negociaciones de convenios, donde los sindicatos deben exigir subidas salariales y cláusulas de revisión para evitar pérdidas mes a mes.
Para autónomos del transporte, la subida del combustible se come los márgenes y pone en riesgo la viabilidad de su actividad. Para asalariados, el aumento de costes energéticos puede afectar a la competitividad de las empresas y, a largo plazo, a la estabilidad del empleo. Por eso, la prohibición temporal de despidos es un escudo esencial en esta crisis.
USO reclama una respuesta energética firme para proteger el poder adquisitivo de las personas trabajadoras
USO exige al Gobierno medidas más contundentes y estructurales para frenar la pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores. El incremento de los carburantes actúa como un recargo invisible que encarece toda la cadena logística y golpea a las familias. USO alerta de que, sin una política energética estable y precios controlados, miles de hogares pueden caer en una situación de grave vulnerabilidad económica.