El texto de la regularización extraordinaria de personas migrantes en España se encuentra en consulta pública hasta el 6 de febrero

El Gobierno ha aprobado el inicio de la tramitación de una regularización extraordinaria de personas extranjeras migrantes que ya se encuentran en España. Hasta hoy, 6 de febrero, el texto se encuentra en trámite de audiencia pública. El período para solicitar la regularización comenzará en un plazo de dos meses, según ha informado el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones.

¿A quién se dirige esta regularización? El proceso se dirige a todas las personas extranjeras que estuvieran en España antes del 31 de diciembre de 2025 y que demuestren su residencia al menos cinco meses seguidos al presentar la solicitud. Se podrá realizar mediante documento oficial, privado o ambos.

En el caso de quienes hayan pedido protección internacional, basta con que la solicitud se hiciera antes del 31 de diciembre de 2025 y se pueda probar. Otro requisito es no tener antecedentes penales ni ser una amenaza para la seguridad pública.

Con esta regularización extraordinaria las personas solicitantes que cumplan con los requisitos podrán acceder a una autorización inicial de un año y podrán trabajar desde la autorización de residencia. Una vez concluido el año de vigencia de esta residencia inicial, las personas migrantes deberán incorporarse a las figuras ordinarias establecidas en el reglamento de extranjería.

Garantía y protección de los derechos de las personas migrantes

USO considera esta medida como un gran paso en la garantía y protección de los derechos humanos de las personas migrantes. Es una estrategia de regularización que hace justicia a las personas migrantes que ya se encuentran en España y que busca materializar sus derechos y eliminar las barreras que frenan su inclusión social y laboral, permitiéndoles realizar un proyecto de vida libremente.

Esta regularización excepcional y extraordinaria, motivada por la situación real de las personas migrantes en España, no se trata de una invitación a la migración desordenada, sino que se enfoca en la regularización de personas que ya se encuentran en el país. Es decir, esta medida no contraviene la normativa vigente, sino que la complementa. De tal modo que no se compromete la legalidad ni la seguridad jurídica.

“Está habiendo muchas reacciones y bulos en torno a esta medida. Hay que tener claro que lo que se está demostrando es la xenofobia y el racismo que existe en una parte de nuestra sociedad que se incomoda ante esta regularización extraordinaria. Sin embargo, no lo han hecho ante la situación de muchas personas migrantes que soportan y viven en condiciones de exclusión social, informalidad laboral y precariedad motivada por su irregularidad administrativa” reflexiona Sara García, secretaria de Acción Sindical y Empleo.

Debemos ser coherentes con nuestros compromisos internacionales en materia de migración y derechos humanos, que nos obligan a permitir una migración legal, segura y ordenada. Esta regularización extraordinaria pretende cumplir con estos principios y proteger la dignidad y los derechos de las personas migrantes.

El Proyecto de Real Decreto que modifica la normativa de extranjería (Real Decreto 1155/2024, de 19 de noviembre) ha sido impulsado por más de 700.000 firmas ciudadanas y cuenta con un sólido respaldo del Congreso. Sin embargo, debido a la necesidad y urgencia de la medida, se tramitará por vía reglamentaria para agilizar este marco de protección de derechos. El texto fue aprobado en Consejo de Ministros el pasado 27 de enero.

Desde USO somos conscientes del valor que tiene la migración para nuestro país. Las personas migrantes son parte esencial de nuestra sociedad, no solo por su fuerza de trabajo o su aportación demográfica, sino por su valor como personas. No concebimos la migración de forma utilitarista, sino desde una perspectiva fraternal e integradora. Por ello, esperamos que esta regularización extraordinaria cumpla su objetivo: dignificar a las personas migrantes en situación irregular.

USO es optimista con esta medida, pero esperamos que el Gobierno y las instituciones no incluyan trabas ocultas ni sean ineficaces en su aplicación. El sindicato estará siempre del lado de la protección de los derechos humanos, la inclusión y la dignidad de todas las personas. Condenamos cualquier forma de racismo, xenofobia y discriminación.

Medidas similares a nivel comunitario

USO, en línea con el posicionamiento de la Confederación Europea de Sindicatos (CES), valoramos que la Comisión Europea reconozca la necesidad de convertir a Europa en un lugar atractivo para trabajar y de afrontar la creciente escasez de mano de obra que afecta a la economía europea.

Europa necesita mano de obra, y la migración forma parte de la solución. Sin embargo, esta ambición solo será creíble si se basa en empleos dignos, derechos laborales plenos y condiciones de vida decentes, y no en modelos que perpetúan la precariedad, la explotación y la irregularidad administrativa.

USO comparte la preocupación de la CES ante la contradicción entre el discurso de atracción de talento y trabajadores, y el énfasis continuo de la estrategia europea en el control fronterizo, las deportaciones y la llamada “diplomacia migratoria”. Un enfoque punitivo y restrictivo no resuelve la escasez de mano de obra ni mejora la competitividad europea. Al contrario: aumenta la economía sumergida y la vulnerabilidad de las personas migrantes.

Traer personas migrantes para ocupar empleos precarios y mal pagados, o mantenerlas en situación de ilegalidad, no solo les condena a vivir y trabajar en condiciones indignas. También degrada el conjunto del mercado laboral, facilita el abuso por parte de empleadores sin escrúpulos y alimenta dinámicas de exclusión social que acaban siendo utilizadas para criminalizar la migración.

Desde USO consideramos imprescindible avanzar hacia:

  • Vías legales y seguras de migración y regularización, que permitan a las personas migrantes trabajar con derechos y obligaciones.
  • Igualdad de derechos laborales y sindicales entre trabajadores migrantes y nacionales, con independencia de su situación administrativa.
  • Salarios dignos, negociación colectiva fuerte y control efectivo de la subcontratación, como herramientas clave contra la explotación.
  • Un refuerzo real del papel de la Autoridad Laboral Europea, con competencias suficientes para proteger a las personas trabajadoras migrantes y combatir el empleo ilegal.
  • Una cooperación estructurada y permanente con los sindicatos, y no únicamente con la patronal, en el diseño y aplicación de las políticas migratorias.

La digitalización de las fronteras y el endurecimiento de los controles no protegerán ni a los trabajadores locales ni a los migrantes. Solo una política migratoria basada en derechos, empleo de calidad y justicia social permitirá a Europa ser realmente un espacio de trabajo atractivo, competitivo y cohesionador.

Desde USO defendemos una Europa que no compita a la baja, que no utilice la migración para precarizar el empleo y que apueste decididamente por un modelo laboral justo, inclusivo y humano.