¿Cómo afecta la luz azul en la aparición de trastornos visuales en los trabajadores?

En una sociedad actual cada vez más informatizada y dependiente de las nuevas tecnologías, un gran número de trabajadores se encuentran muchas horas frente a diferentes pantallas de visualización de datos en forma de dispositivos como teléfonos móviles, tablets u ordenadores. Normalmente se suele hacer hincapié en la influencia que supone a nivel ergonómico el mantenimiento de posturas sentadas durante muchas horas en la generación de transtornos musculoesqueléticos (TME), pero a ello debemos añadir que es importante tener en cuenta otros riesgos que pueden afectar a sentidos como la vista.

La luz de las pantallas de los dispositivos LED de ordenadores portátiles y de sobremesa, teléfonos móviles inteligentes y otros que se utilizan a diario en el ámbito laboral, contienen una mayor proporción de luz azul y violeta que la luz natural, y esta luz es perjudicial para los ojos del ser humano.

El principal riesgo asociado a esta luz es la fatiga visual que, puede derivar en el conocido como Síndrome Visual Informático (SVI), que genera síntomas como sequedad ocular, ojos rojos, cansancio ocular, o dolores de cabeza. Además, puede afectar a los ritmos de sueño en período nocturno al reducir la melatonina, la hormona que regula los ciclos de sueño, afectando al descanso del trabajador.

Otro riesgo a tener en cuenta es el posible desarrollo de una enfermedad degenerativa de la retina en el ojo denominada Degeneración Macular Asociada a la Edad (DMAE), que causa pérdida de visión dificultando actividades de la vida cotidiana como leer, coser y conducir. Esta enfermedad se suele desarrollar en la tercera edad, pero la luz azul y violeta considerada como luz visible de alta energía, puede provocar su aparición prematura.

Para evitar el Síndrome Visual Informático podemos llevar a cabo una serie de medidas:

  • Sentarse de manera correcta ajustando la silla al escritorio para evitar posturas forzadas de cuello y hombros.
  • La parte alta de la pantalla del ordenador debe quedar ligeramente por debajo del nivel de los ojos, con una inclinación de entre unos 15 y 20 grados.
  • Cada 20 minutos aproximadamente, hacer una pausa de 20 segundos para enfocar la vista en un punto más lejano a unos 5 metros de distancia.
  • Tener una iluminación adecuada de unos 500 lux como mínimo para altas exigencias visuales.
  • Debe evitarse cualquier reflejo y deslumbramiento de la pantalla.
  • Tras 2 horas de trabajo es recomendable descansar los ojos durante 15 minutos.
  • Ajustar el brillo de la pantalla a la iluminación del puesto de trabajo para que los ojos no tengan que realizar el esfuerzo de acomodación.
  • Configuración del puesto de trabajo de manera que la iluminación natural sea la de mayor proporción posible.
  • Utilización de filtros de luz azul para la pantalla de los ordenadores.