Encuentro Intersectorial Pobreza, Sostenibilidad, Desigualdad

USO y SOTERMUN participaron en el Encuentro Intersectorial, Pobreza, Sostenibilidad, Desigualdad facilitado por la Coordinadora de ONG para el Desarrollo, celebrado el pasado 20 de junio, en el que participaron Sara García, secretaria confederal de Acción Sindical e Igualdad; Javier de Vicente, secretario confederal de Acción Internacional; Belén Navarro, secretaria de Igualdad y Acción Social de USO-Madrid y Santiago González, de Sotermun.

El Encuentro estaba planteado por parte de la CONGDE para lograr puntos de encuentro entre diferentes organizaciones de cara al planteamiento universalista de los Objetivos de Desarrollo Sostenibles (ODS), sucesores de los anteriores Objetivos de Desarrollo del Milenio que acaban este año su vigencia, y enfocados para los países empobrecidos. Constó de dos partes diferenciadas, una primera de intervenciones de ponentes que expresaban su diagnóstico sobre la situación de la que partimos y otra, de talleres de trabajo en equipo, simultáneos, para focalizar las prioridades a corto plazo, la agenda política conjunta y una puesta en común del trabajo desarrollado en los diferentes talleres.

La primera parte consistió en debatir las respuestas que daban Yayo Herrero (Ecologistas en Acción), Francisco Lorenzo (Coordinador de Estudios de FOESSA) y Carlos Susias (presidente de la Coordinadora de Asociaciones de lucha contra la Pobreza, EAPN España) acerca de cómo plantearnos los ODS, que se aprobarán el próximo mes de septiembre en las Naciones Unidas y cuyo propósito son una guía de prioridades para evitar la pobreza en el mundo, en todos los países, por lo que el enfoque universal y de rendición de cuentas tienen que estar integrados en las propuestas de aplicación; cómo responder de forma integrada al cambio climático y los límites materiales del planeta a la vida y a la sociedad; al enfoque de derechos humanos en cualquier actuación; la necesaria inclusión de lograr la igualdad de género y la redistribución de los cuidados y la afectación de las actuaciones sobre la población marginada y/o vulnerable.

Los grandes temas y problemas estratégicos salieron a relucir, desde la inclusión en cualquier estrategia de la existencia de un determinismo en las políticas de crecimiento que favorecen una creciente desigualdad así como conocer si se han alcanzado los límites de los recursos no renovables y, por lo tanto, es necesario planificar un decrecimiento democrático. Esas respuestas inciden en el modelo productivo, pero también en la fiscalidad, o en los repartos de presupuestos y prioridades políticas.

En los talleres se concretó la existencia de una serie de hitos a través de los cuales se podría fortalecer las actividades e incluso la posibilidad de trabajo conjunto. Así se relacionó la próxima Conferencia de Financiación al desarrollo de Adís Abeba y la lucha contra los paraísos fiscales y la opacidad fiscal de las multinacionales; la Conferencia de las Naciones Unidas de septiembre, que fijará los ODS y las fórmulas de verificar su cumplimiento y la participación de la sociedad civil en la rendición de cuentas; el día contra la pobreza, 17 de octubre; y las próximas elecciones generales españolas y la fijación de los presupuestos generales del estado, para reclamar a los partidos políticos para que incluyan en sus programas propuestas en el marco del cumplimiento de los ODS.

Hubo más temas y propuestas de trabajo común, como el informe sombra redactado por una plataforma de asociaciones de mujeres con incidencia en políticas de género, entre las que participó USO, o el que hizo una relatora especial de las Naciones Unidas que el Estado Español está obligado a responder y en su caso, cambiar las normas para satisfacer las demandas de políticas de derechos de la mujer o de igualdad. O sobre cómo responder a desafíos sobre la inmigración, etc.

Los miembros de USO en sus diferentes intervenciones resaltaron la inclusión del ‘trabajo decente’ como factor de desarrollo y de suelo de protección social y la necesidad de controlar las cadenas de valor de las empresas, y especialmente las multinacionales, para lograr un reparto del mismo más armónico y equilibrado.