El secretario general de USO aboga en el Consejo de Enseñanza por un Pacto de Estado por la educación de calidad y la revisión de la jubilación parcial

El secretario general de USO ha participado en el Consejo Federal de Enseñanza para compartir reivindicaciones y acciones que el sindicato debe tener en su programa para los próximos cuatro años, tras el 13 Congreso Confederal. La enseñanza como servicio público, con sus diversos métodos de financiación, debe ser de una calidad óptima para el alumnado, pero también para los docentes y el personal no docente que lo compone.

“La educación no puede ni debe politizarse. No puede ser que cada ciclo de gobiernos tenga su propia ley educativa. En USO siempre hemos defendido un Pacto de Estado con gran apoyo parlamentario para crear una ley educativa de calidad y de consenso. Las continuas reformas desgastan el sistema, a los docentes e incluso al alumnado, que comienza su educación infantil con un sistema y sale a los 18 años con otro”, exponía Pérez.

Con el añadido, recalcaba, de que “ninguno ha mejorado notablemente los resultados que España en el contexto internacional. Seguimos liderando el abandono escolar en Europa y en todos los informes Pisa nos sacan las vergüenzas”.

Jubilación parcial para todos

En cuanto a los derechos laborales de los docentes, FEUSO seguirá en la batalla por implantar la jubilación parcial para todos. “La ley tiene buenas intenciones”, coincidían tanto el secretario general como los dirigentes federales. “Sin embargo, no se ha tenido en cuenta que la realidad es otra. Claro que queremos contratos con jornada completa, pero no se puede pedir el requisito de que quien salga la tenga, porque en este mundo, como en otros muchos sectores, hay un alto grado de parcialidad”, confluían.

Por ello, “esta será una batalla que seguiremos dando y que estará entre nuestros ejes de acción sindical”, se reafirmó el secretario general de USO.

Sectores precarizados

Joaquín Pérez recordó que “aunque desde fuera se piense idílicamente en la figura del profesor como persona que disfruta de unas buenas condiciones laborales, lo cierto es que esta Federación concita a algunos de los colectivos más precarios. Por ejemplo, las trabajadoras de las escuelas de 0-3, un colectivo fuertemente feminizado y a las que se les pone más la etiqueta de cuidadoras que de educadoras para jugar así a rebajar sus derechos. O la atención a la discapacidad, tan necesaria y tan poco valorada”.

Por último, destacó el trabajo que la Federación hace en formación de salud laboral. “Porque la docencia es una de las profesiones con más carga emocional y de estrés de todas. Se hicieron numerosos estudios durante la pandemia, pero ahora parece que todo ha pasado y que la vida en colegios e institutos es idílica. Vosotros lo sabéis de sobra: responsabilidad, implicación, trato personal, empatía con menores en situaciones difíciles… todo ello hace mella en el docente y su salud debe ser también una prioridad”.