La CES reclama una agenda laboral prioritaria dentro del programa de las instituciones de la UE

El Comité Ejecutivo de la Confederación Europea de Sindicatos (CES), reunido en Bruselas los días 27 y 28 de junio, ha analizado con detalle el resultado de las recientes elecciones europeas. En él se ha valorado positivamente que la participación fuera más alta que en 2014 y que los partidos de extrema derecha no pudieran superar el tercio de los eurodiputados del Parlamento Europeo, quedando por debajo del 20%, sin capacidad de bloqueo. No obstante, para la CES, estas fuerzas van a seguir atacando la democracia social y los derechos laborales en este mandato.

En el período actual, la CES está muy atenta al seguimiento de las negociaciones entre los grupos políticos para alcanzar un acuerdo sobre un programa común de trabajo y sobre la distribución de los principales cargos directivos de las instituciones europeas. Como es sabido, en la composición actual del Parlamento Europeo, los dos partidos tradicionales, el conservador PPE y los socialdemócratas S&D, por primera vez no han alcanzado la mayoría. Ello les obliga a pactar con uno o dos partidos adicionales, el Partido Verde Europeo y el Partido Liberal cuya nueva denominación es Renew Europe (Renovar Europa).

En la reunión del Ejecutivo, en la que ha participado Javier de Vicente, secretario de Acción Internacional y Desarrollo Sostenible de USO, se ha explicado que será factible una coalición de estos cuatro partidos para gobernar las instituciones. Hay muchos motivos para pensar que será una coalición más fragmentada y será muy complejo llegar a acuerdos. Todo esto depende del contenido del programa de la coalición que se está negociando ahora, y para el cual la CES reclama una agenda laboral y social prioritaria.

En esas negociaciones hay cinco grupos de trabajo, con dos miembros por cada partido (ocho en total por cada grupo). Al sindicato europeo le importan todos los grupos, pero especialmente los dedicados al empleo, cambio climático, digitalización, etc. Es de esperar un acuerdo en breve porque el Parlamento se constituirá el día 2 de julio y para entonces ya deberá haberse pactado la presidencia.

Por otro lado, para la CES, el texto del Consejo sobre la estrategia europea 2019-2024, aprobado el 21 de junio, no tiene el nivel de ambición adecuado desde el punto de vista de los trabajadores. Aún así, el programa de la Comisión se redactará después, cuando ya esté nombrada.

Según los datos que han trascendido sobre la negociación de los puestos principales de las instituciones de la UE, en esa reunión anterior no se ha llegado a ningún acuerdo. A causa de ello se ha convocado otra reunión del Consejo Europeo para el 30 de junio. Lo normal es que para entonces pueda acordarse ya quién ocupará la presidencia del PE, y tres semanas después el nombre del presidente o presidenta de la Comisión. En caso de no llegarse a un acuerdo sobre este último cargo, la decisión se irá al mes de septiembre. Este retraso complicaría de forma notable la situación, debido al Brexit que se produciría a finales del siguiente mes. Del mismo modo eso repercutiría negativamente en la elaboración del presupuesto, que lo retrasaría hasta más allá del primer trimestre de 2020.

A su vez se están negociando la composición de las comisiones del Parlamento Europeo. Ninguno de los 4 grupos principales ha considerado como preferente la Comisión de Empleo, algo que le preocupa mucho a la CES. Por ahora, el que mejor está situado sería un eurodiputado polaco del partido de extrema derecha, lo cual sería inaceptable para el sindicalismo europeo.

Durante la reunión del Comité Ejecutivo, la CES ha dado visibilidad a su campaña sobre la protección de los trabajadores ante las temperaturas altas. Las temperaturas promedio están aumentando como resultado del cambio climático, lo que expone a los trabajadores a olas de calor más frecuentes y más intensas. La CES y sus organizaciones afiliadas continuarán trabajando para lograr una temperatura de trabajo segura para todos los trabajadores en Europa, incluso mediante el desarrollo de una guía que aborde los peligros de diferentes ambientes de trabajo y temperaturas. Al respecto, la confederación europea está ejecutando ya un proyecto sobre adaptación al cambio climático.

Finalmente, de cara a la semana de movilizaciones convocadas por el movimiento Jóvenes por el Clima para la cuarta semana de septiembre -en España para el día 27 de septiembre-, la CES continuará construyendo alianzas con los estudiantes y con otros movimientos de la sociedad civil.