¿Cuáles son los riesgos laborales más habituales en el sector de la logística?

Desde el Gabinete de Seguridad y Salud de USO no nos podemos olvidar en estas fechas de los trabajadores herederos de la profesión de los Reyes Magos, el sector de la logística. Para ello, nos detenemos a analizar los riesgos profesionales más comunes y las medidas preventivas a implantar para la mejora de la salud de las personas trabajadoras en este sector tan demandado.

En el sector de la logística es posible encontrar desde grandes empresas o grupos empresariales a PYMES, desde grandes operadores logísticos que trabajan bajo la filosofía de just in time a pequeñas empresas de reparto, pasando por empresas mixtas de logística y transporte por carretera de medio y largo recorrido. Esta diversidad de tipologías conlleva que también difieran las actividades a realizar por las empresas y que, en algunos casos, además de disponer de sus propias instalaciones y realizar trabajos de almacenaje y/o transporte y reparto, desplacen o proporcionen personal y/o maquinaria a otras empresas, generalmente del sector industrial. Por ello nos centraremos en los tres puestos operacionales más habituales para nuestro análisis: personal de almacén, personal conductor de carretillas elevadoras y personal conductor de reparto.

En general, los problemas de salud relacionados con los trabajos de logística que más preocupan a las personas trabajadoras son los trastornos músculo-esqueléticos (TME), derivados de la manipulación de cargas y de la utilización de carretillas elevadoras. Estos TME se traducen generalmente, en lesiones de espalda, codos, hombros, antebrazos y omoplatos.

Los accidentes que se producen normalmente son calificados como leves. Las lesiones más comunes que se producen pueden ser cortes, golpes, torceduras, contusiones, etc. En cuanto a los accidentes más graves, que se suelen dar con mucha menor frecuencia, tienen consecuencias peores y, normalmente, están relacionados con la utilización y manejo de maquinaría de elevación y manutención y los accidentes de circulación de los vehículos de reparto.

Los riesgos más comunes para el personal del almacén son:

  • Riesgo de caídas al mismo nivel, pisadas sobre objetos.
  • Caídas a distinto nivel por aproximarse al borde del muelle en operaciones de carga o descarga.
  • Riesgo de caída de cargas o paquetes.
  • Caídas de objetos suspendidos en polipastos y puentes grúa.
  • Riesgo de lesiones dorsolumbares y sobreesfuerzos al manipular material de peso elevado, o hacer muchos movimientos repetitivos con cargas leves.
  • Exposición a temperaturas ambientales extremas.

Los riesgos para el personal carretillero son:

  • Caída del conductor al subir o bajar de la carretilla por falta de asideros y estribos o por no hacer uso de los mismos. Por bajar de un salto o por no utilizar el cinturón de seguridad.
  • Caída de la carga en manipulación, debido a no colocar o sujetar correctamente las cargas.
  • Vuelco de la carretilla por circular a velocidad excesiva, con la carga elevada, o por superficies irregulares o en pendiente.
  • Choques contra objetos u otras carretillas por falta de visibilidad.
  • Relativos a la exposición a agentes físicos. Ruido y vibración.

Los riesgos del personal conductor repartidor son:

  • Caídas o tropiezos desde la furgoneta en las operaciones de ascenso y descenso de la misma.
  • Riesgo de golpes con los distintos elementos del vehículo como asientos, puertas y volante.
  • Riesgo de caídas y/o golpes, cortes con los distintos elementos del vehículo o debido a la manipulación de cargas.
  • Riesgo de accidente durante la conducción.
  • Fatiga física durante la conducción.
  • Relativos a la exposición a agentes físicos. Ruido y vibración.
  • Sobreesfuerzos al manipular, desplazar, o levantar objetos pesados.

En los tres puestos referidos hay que añadirles los riesgos psicosociales más frecuentes debidos a las expectativas del cliente, a la organización del trabajo, a los sistemas de control o geolocalización y a la mal repartida carga del trabajo lo que genera cansancio, fatiga y, finalmente, estrés.

Para minimizar los daños a la salud del personal trabajador del sector logístico, desde USO proponemos aplicar las siguientes medidas preventivas:

  • Mantener el orden y limpieza, no dejar cajas o palets, en las zonas de tránsito.
  • Circular con atención, evitar las distracciones o descuidos. No transportar las cargas de forma que impidan la visión.
  • Utilizar calzado de seguridad con suela antideslizante.
  • No sobrecargar las estanterías por encima de su carga máxima permitida.
  • Mantener la distancia de seguridad durante la manipulación de carga a fin de evitar que ésta caiga sobre el operario que las manipula.
  • No colocarse nunca bajo cargas suspendidas. Revisar los útiles de amarre y enganche antes de utilizarlos, sujetar correctamente las cargas, y cerrar los pestillos de los ganchos.
  • No manipular manualmente cargas con un peso superior a 25 kilos para hombres y 15 kilos para mujeres. Solicitar siempre la ayuda de un compañero para manipular cargas pesadas.
  • Utilizar el cinturón de seguridad siempre. Además, el conductor deberá sentarse correctamente y circular a velocidad adecuada.
  • Trasladar la carga completamente pegada al mástil de la carretilla, con las horquillas a unos 15 cm. del suelo y con el mástil inclinado hacia atrás.
  • No realizar tareas de mantenimiento si no se tienen conocimientos para ello.
  • Conducir con diligencia y precaución necesaria para evitar todo daño propio o ajeno, cuidando de no poner en peligro tanto al mismo conductor, como a los demás ocupantes del vehículo y al resto de usuarios de la vía.
  • Comprobar que la distancia del asiento respecto al volante, la inclinación del respaldo y la posición del reposa cabezas es correcta.
  • En descarga y reparto, utilizar siempre que sea posible equipos auxiliares (carros, traspaletas, etc.), llevar los propios equipos auxiliares en el vehículo por si carece de ellos el receptor de la carga.

Por último, hay que recordar que en este tipo de empresas existe una alta rotación del personal y es muy común el contrato a disposición con ETT´s, por lo que la temporalidad también es un factor de riesgo a tener en cuenta. Del mismo modo, la coordinación de actividades empresariales ha de ser eficiente en la gestión de los riesgos de las empresas concurrentes en un mismo centro de trabajo para no aumentar las situaciones de peligro innecesariamente.