USO analiza la situación del mercado laboral en el primer semestre de 2026 donde uno de cada cinco contratos dura menos de una semana

El informe de USO sobre el comportamiento del mercado laboral en el primer semestre de 2026 revela algunos datos significativos: uno de cada cinco contratos dura menos de una semana; casi la mitad de los parados lleva más de un año sin empleo y los salarios pactados en convenio han perdido más de 6 puntos frente al IPC desde 2021.

Los datos del primer semestre de 2026 ofrecen una imagen del mercado laboral español en la que se suman más contratos indefinidos en los registros, sí, pero con una duración media de 45,5 días y una rotación que no cesa.

El análisis de USO, elaborado a partir de datos del SEPE, el INE y la Seguridad Social, dibuja un mercado laboral estructuralmente precario, con una brecha de género persistente y unos salarios que siguen perdiendo terreno frente al aumento del coste de la vida.

Casi la mitad de los parados lleva más de un año buscando empleo

Al cierre de junio de 2026, el SEPE registraba 2.291.982 personas en situación de desempleo, de las que el 60% son mujeres. El 45,8% de estas personas en desempleo lleva más de doce meses en esa situación, lo que les convierte en parados de larga duración. Un dato que pone en cuestión la eficacia real del SEPE como intermediador laboral, más allá de su función como gestor de prestaciones.

Aún más preocupante es la situación de quienes superan los dos años de desempleo: representan el 31,4% del total, y el 65% son mujeres. Pasado ese umbral, la prestación contributiva se agota y solo queda, para quienes cumplan los requisitos, el acceso a un subsidio.

A estas cifras hay que sumar cerca de 1,86 millones de demandantes de empleo que el SEPE clasifica como “no parados”, muchos de ellos fijos discontinuos inactivos o en ERTE percibiendo prestación por desempleo. El total de personas no ocupadas, es decir, que no están trabajando, alcanzó los 3,7 millones. Entre ellas, 792.341 son fijos discontinuos inactivos, el doble que en junio de 2021, antes de la reforma laboral.

Uno de cada cinco contratos dura menos de una semana

La reforma laboral elevó la contratación indefinida hasta el 42,9% del total, 30 puntos más que en 2021. Pero los datos desmontan que ese incremento se traduzca en estabilidad real.

La duración media de los contratos en el primer semestre fue de 45,5 días, nueve días menos que en el mismo periodo de 2021. Y lo más revelador: el 21 % de los contratos firmados entre enero y junio de 2026 duró menos de una semana. El 43,3 % no llegó a los tres meses.

Lo que ocurre en la práctica es que se rescinden tantos contratos como los que se firman. Una rotación que no genera estabilidad, sino precariedad encubierta bajo el paraguas del contrato indefinido.

Menos de la mitad de las mujeres con contrato indefinido trabaja a jornada completa

La brecha de género en la calidad del empleo es uno de los datos más contundentes del informe. Según los datos de la Seguridad Social, solo el 46% de las mujeres con contrato indefinido trabaja a jornada completa, frente al 68 % de los hombres: una diferencia de 22 puntos porcentuales.

En el lado contrario, el 20,5% de las mujeres contratadas lo son con un contrato indefinido a tiempo parcial, cifra que sube al 27 % si se añaden las fijas discontinuas. En el caso de los hombres, ese porcentaje se reduce a la mitad. La parcialidad no deseada sigue teniendo nombre de mujer.

Los salarios pierden hasta 17 puntos frente al coste real de la vida

Entre 2021 y 2026, los incrementos salariales pactados en convenio colectivo acumulan una pérdida de poder adquisitivo de 6,35 puntos frente al IPC general. Pero si se mide el impacto sobre los gastos que más pesan en el bolsillo de las familias trabajadoras, el deterioro es mucho mayor: 12,85 puntos de pérdida frente al coste de la vivienda y 16,85 puntos frente al precio de la alimentación.

No es casualidad que una de cada cinco personas en España viva en riesgo de pobreza.

Un mercado laboral que necesita más que titulares

Los datos del primer semestre de 2026 confirman lo que USO lleva años denunciando: la recuperación del empleo no puede medirse solo en número de contratos firmados. El secretario general de USO, Joaquín Pérez, detalla: “un contrato que dura cinco días no es empleo estable. Un trabajo a tiempo parcial no elegido no es conciliación. Y un salario que pierde año tras año frente a la vivienda y la alimentación no garantiza una vida digna”.

Por eso, “desde USO exigimos políticas que vayan al fondo del problema: una negociación colectiva que recupere el poder adquisitivo perdido, medidas reales contra la rotación abusiva, y el fin de la parcialidad impuesta, especialmente sobre las mujeres”, reivindica Pérez.