Consejos para evaluación y prevención de riesgos laborales en cocinas y comedores escolares

En cocinas y comedores escolares, como en cualquier otro sector productivo, se encuentran presentes riesgos derivados del desarrollo de la actividad que pueden afectar a la seguridad y salud de los trabajadores de la Enseñanza. En determinados casos, es frecuente que se produzcan accidentes de trabajo o enfermedades profesionales que, en algunas circunstancias, pueden ocasionar “solamente” daños materiales o interrupciones indeseadas del proceso productivo, pero que en otras muchas acaban derivando en efectos negativos para el trabajador.

Por este motivo, además de ser un requisito exigido por la legislación vigente para las empresas, deben establecerse las medidas oportunas y, de esta forma, contribuir a la reducción o eliminación de estos riesgos laborales. Estas medidas afectan a múltiples ámbitos, desde la formación hasta la aplicación de un plan de prevención de riesgos laborales y la planificación de la acción preventiva.

Riesgos potenciales en el puesto de cocinero u otros preparadores de comida:
– Riesgo de caída al mismo nivel.
– Riesgo de choques contra objetos.
– Golpes, cortes o atrapamiento por objetos o herramientas.
– Sobreesfuerzos.
– Exposición a temperaturas extremas. Como exposición al calor o al frío provocando daños como catarros, afecciones musculares, gripe, etc.
– Quemaduras, contactos eléctricos, exposición a sustancias nocivas o tóxicas.
– Incendios y explosiones.
– Exposición a contaminantes químicos, biológicos, ruido, radiaciones no ionizantes.
– Fatiga física por postura o manipulación manual de cargas. Debido a la adaptación de los puestos de trabajo, manejo manual de cargas, posturas inadecuadas, trabajo sentado o de pie, etc.
– Riesgo de carga de trabajo mental, estrés, bloqueo cognitivo, esfuerzo de atención, fatiga mental, cantidad y complejidad de la información y dificultad de la tarea.
– Conflictos laborales y con los clientes, inadaptación al puesto, estrés, etc., debido a demandas cognitivas, demandas emocionales.

Recomendaciones a seguir:
– Mantener el orden y la limpieza para evitar las caídas al mismo nivel. Utilizar calzado deslizante.
– Respetar el sentido de circulación de las puertas de vaivén.
– Utilizar las máquinas eléctricas de corte siguiendo las instrucciones de uso marcadas por el fabricante.
– Utilizar empujadores de acero inoxidable u otros utensilios de ayuda.
– Las máquinas atascadas deben desatascarse con instrumentos de madera después de haberlas desconectado previamente.
– Utilizar ropa de trabajo ajustada para disminuir la posibilidad de atrapamiento con las partes móviles de trituradoras, compactadores, etc.
– Los montacargas, montaplatos, etc., no se deben hacer funcionar si está abierta una de las puertas de acceso.
– Las tareas de corte y troceado manual de productos se realizarán sobre la superficie de una tabla fija y estable. En cortes verticales, en la medida que sea posible, utilizar topes. En cortes horizontales, orientar la dirección del cuchillo hacia fuera; en ambos casos, actuar con precaución y evitar distracciones.
– Manejar el cuchillo manteniendo las manos limpias y secas y el mango libre de grasas o aceites de forma que se pueda coger con firmeza.
-Formar e informar sobre riesgos laborales adecuadamente al personal de nuevo ingreso.
-Tener una actitud tranquila y educada frente a los compañeros y los niños, manteniendo la calma frente a provocaciones.

Para concluir, se recomienda a todo el personal trabajador en comedores escolares que sigan los protocolos de la vigilancia de la salud, reclamen formación preventiva frente a nuevos riesgos, utilicen los EPI´S, que están establecidos para la propia seguridad y la de terceros; propongan y participen en la implantación de medidas preventivas colectivas frente a las individuales así como en la determinación de los nuevos procedimientos de trabajo, promuevan la rotación de puestos de trabajo, y que tengan una extremada paciencia con los niños, son sólo eso, niños.