El mercado laboral tiene una estructura desequilibrada y el 83% del empleo femenino se concentra en 4 sectores, con la brecha salarial con comportamiento desigual. USO analiza los datos
El estudio “Brecha Salarial de Género por Sectores Productivos”, elaborado por la consultora Syndex para USO, demuestra que el mercado laboral en España tiene una distribución desequilibrada y en 4 sectores productivos -servicios sociales, 23%; comercio, reparaciones y transporte, 22%; servicios a las empresas, 15%, y otros servicios personales y de ocio, 13%) se concentran casi ¾ partes del total de personas asalariadas. El 83% de las mujeres trabajadoras se centraliza en esos cuatro sectores productivos, frente a un 65% de hombres.
La presencia de mujeres y hombres en los sectores productivos no es casual, sino que atiende a dinámicas sociales estructuradas en la división sexual del trabajo. De esta forma, las actividades que se encuentran feminizadas reflejan una infravaloración. Encontramos que los sectores asociados al cuidado, la atención, servicios personales o tareas de soporte, tienen un menor reconocimiento salarial, a pesar de ser imprescindibles.
Brecha por sectores: identificar la problemática para combatirla
La brecha salarial aparece de forma sistemática en el conjunto del sistema productivo, aunque con intensidades distintas en cada sector y territorio. Así, es del 6% en el sector de la construcción y actividades inmobiliarias, o alcanza el 30% en agricultura, ganadería, silvicultura y pesca. Esta diferencia nos permite identificar en qué sectores y actividades se concentran las desigualdades y también nos ilustra la prioridad de las negociaciones en cada actividad económica.
La brecha salarial es el resultado acumulado de sectores productivos, puesto de trabajo, jornada y trayectoria profesional. La realidad del empleo en las distintas comunidades autónomas es también diversa, como lo son sus modelos productivos. Sin embargo, una constante identificada es que donde predomina el empleo estacional o externalizado, la brecha se amplifica. Además debemos recordar que la brecha salarial es un fenómeno estructural que depende de la organización del sistema productivo y del reparto desigual de los cuidados.
Así ocurre en sectores feminizados como servicios sociales o servicios personales, donde es más recurrente la parcialidad, discontinuidad y menor acceso a complementos. Por su parte, en sectores masculinizados como industria o energía, la brecha se amplía en edades avanzadas por antigüedad y complementos ligados a disponibilidad y a la continuidad en el empleo.
Analizar la brecha salarial en sectores productivos en España nos aporta datos de gran valor para poder establecer estrategias diferenciadas para combatir las brechas de género de forma focalizada.
Agricultura, ganadería, silvicultura y pesca, ampliamente masculinizado
- En este sector encontramos 582.306 personas trabajadoras, de las que 170.944 son mujeres, es decir, el 29%, frente al 71% de hombres.
- El salario medio anual (SMA) se ubica en 11.425 euros anuales: el de las mujeres en 8.746 euros, y el de los hombres, en 12.534 euros.
- Existe, por tanto, una diferencia de 3.778 euros anuales menos de ingreso para las mujeres y una brecha salarial del 30%, la más alta de todos los sectores laborales.
- La agricultura es un sector ampliamente masculinizado y con SMA bajos, en el que las mujeres se llevan la peor parte, percibiendo los salarios más bajos dentro de un sector ya de por si precarizado. Esto se debe a la presencia de mujeres en trabajos más discontinuos, temporales o menos reconocidos como la recolección, manipulado y apoyo.
- La brecha salarial más alta de este sector la tienen Extremadura, con un 37%; Andalucía, con el 34%, superando la brecha media nacional.
Industria extractiva energía y agua y la segregación ocupacional
- El sector emplea a 231.094 personas trabajadoras, de las que 58.532 son mujeres (25%) y 172.562 son hombres (75%).
- El salario medio anual (SMA) del sector se sitúa en 33.997 euros anuales, siendo de 30.658 euros para las mujeres, y de 35.130 euros, para los hombres. La diferencia es de 4.472 euros anuales menos de ingreso para las mujeres y una brecha salarial del 13%.
- En el sector existe una fuerte masculinización y segregación ocupacional, concentrando los hombres los puestos técnicos, de operación y con mayor posibilidad de acceder a complementos salariales. Las mujeres se centran en tareas más administrativas, con menores posibilidades de acceso a complementos y con menor posibilidad ascenso en la carrera interna.
Industria, ¿trabajo de hombres?
- Cuenta con 1.935.610 personas trabajadoras, de las que 586.613 son mujeres, es decir, el 30%, y 1.348.997 son hombres, lo que equivale al 70%.
- 29.354 es el SMA del sector, cifra que en el caso de las mujeres desciende hasta los 25.291 euros, mientras que el de los hombres supera la media, con 31.122 euros. Por tanto, la diferencia es de 5.831 euros anuales menos de ingreso para las mujeres y una brecha salarial del 19%.
- La industria es un sector fuertemente atravesado por los roles y estereotipos de género, con ciertas áreas que todavía se siguen considerando “trabajo de hombres”. En consecuencia, las mujeres tienen una sobrerrepresentación en funciones de estructuras centrales, administración y soporte y están infrarrepresentadas en los puestos de mayor especialización que son a través de los que se acceden más a complementos y promoción.
Construcción y actividades inmobiliarias, la brecha más baja por sectores
- En este sector encontramos 1.683.979 personas trabajadoras, de las que 370.065 son mujeres (22%) y 1.313.914, hombres (78%).
- El SMA para el sector es de 23.408 euros anuales, para las mujeres de 22.274 euros, mientras que para los hombres, de 23.727 euros, registrando una diferencia de 1.453 euros anuales y una brecha salarial del 6%.
- Pese a ser un sector altamente masculinizado, la brecha salarial es la más baja de todos los sectores. Sin embargo, tenemos una brecha de género amplia en el acceso al sector, así como una segregación ocupacional. La mayoría de las mujeres del sector se concentran en tareas de oficina o de soporte, lo cual evidencia desigualdades estructurales internas.
Comercio, reparaciones y transporte, una brecha del 25%
- El sector más robusto en nuestro mercado laboral emplea a 4.467.584 personas trabajadoras: 1.976.273 mujeres (44%) y 2.491.311 hombres (56%).
- El salario medio anual del sector es de 23.250 euros anuales, siendo el de las mujeres de 19.536 euros, mientras que el de los hombres, de 26.195 euros. La diferencia salarial es de 6.659 euros anuales menos para las mujeres y una brecha salarial del 25%.
- Las mujeres se encuentran ubicadas principalmente en los puestos de trabajo del sector con peores salarios, realizando principalmente actividades de comercio minorista, atención/soporte. Por su parte, los hombres se concentran con mayor intensidad en puestos con salarios y complementos superiores, como transporte, conducción almacén, jefaturas operativas.
- La mayor parcialidad en la jornada y la brecha salarial es mayor conforme avanza la edad para las mujeres.
Información y comunicaciones, techo de cristal tecnológico
- Emplea a 655.102 personas trabajadoras, de las que 240.147 son mujeres (37%) y 414.955, hombres (63%).
- El salario medio es de 38.548 euros anuales: para las mujeres, de 33.393 euros, y para los hombres, de 41.531 euros, lo cual nos da una diferencia de 8.138 euros anuales que se traduce en una brecha salarial del 20%.
- Este sector se sitúa dentro de los salarios más competitivos en España y las mujeres siguen percibiendo un ingreso inferior. Esto se explica porque la segmentación ocupacional sigue siendo determinante para los ingresos.
- Los hombres ocupan perfiles técnicos más escasos y mejor pagados, mientras que las mujeres se concentran en funciones de soporte, coordinación, contenidos o administración. Esto se traduce en un techo de cristal tecnológico ya que las mujeres se encuentran infrarrepresentadas en perfiles TIC y en puestos de responsabilidad.
Entidades financieras y aseguradoras, el mejor pagado con una brecha del 28%
- Con 385.959 personas trabajadoras, 205.472 son mujeres (53%) y 180.488 son hombres (47%).
- 50.614 euros anuales es el salario medio del sector, con una diferencia de 16.614 euros anuales menos de ingreso para las mujeres y una brecha salarial del 28%.
- Este sector es el mejor pagado a nivel nacional. A pesar de estar equilibrado en la proporción de hombres y mujeres, las diferencias salariales son ampliamente visibles. La jerarquización salarial es muy escalonada, y las mujeres se encuentran infrarrepresentadas en puestos altos.
- En 2024, menos del 25% de puestos de alta dirección en sociedades cotizadas fueron ocupados por mujeres. Y la desigualdad salarial se incrementa conforme avanza la edad.
Servicios a las empresas, las mujeres en puestos con menor retribución
- Es un sector que ocupa a 1.596.423 mujeres (52%) y a 1.495.718 hombres (48%).
- Su salario medio anual (SMA) se ubica en 22.660 euros anuales, para las mujeres de 19.103 euros, y para los hombres, de 26.456 euros. Son 7.353 euros anuales menos de ingreso para las mujeres y una brecha salarial del 28%.
- Su composición es equilibrada por sexo, pero esto no se refleja en los ingresos. En este sector se aglutinan actividades identificadas como servicios avanzados (consultoría, ingeniería, publicidad, entre otros) en los que se requieren perfiles cualificados y permiten mayor desarrollo de carrera interna y primas salariales acordes a la responsabilidad del puesto. Por otra parte, también se integran en el sector, servicios auxiliares y externalizados (limpieza, seguridad, contact center, entre otros) en los que la subcontratación y la competencia empujan salarios a la baja y fragmentan carreras laborales.
- Las mujeres se sitúan en puestos más administrativos, auxiliares y limpieza, mientras que los hombres tienden a ocupar posiciones más técnicas, de seguridad y comerciales con retribución variable, que llevan aparejados mejores salarios.
Servicios sociales, fuertemente feminizado
- El 65% de las personas trabajadoras en este sector son mujeres, frente al 35% de hombres.
- El salario medio anual del sector se ubica en 30.227 euros anuales, siendo el SMA de las mujeres de 28.031 euros, mientras que el de los hombres, de 34.232 euros, es decir, 6.201 euros anuales menos de ingreso para las mujeres y una brecha salarial del 18%.
- Este sector es central en el mercado laboral y de especial importancia en el trabajo femenino, pues concentra el 32% de las mujeres trabajadoras en España.
- En este sector conviven estructuras retributivas muy diferenciadas, encontramos la sanidad, la atención social, la ayuda a la dependencia, residencias, ayuda a domicilio, etc. La parte sanitaria eleva el salario medio y el trabajo de cuidados tiene las peores condiciones salariales, en los que la temporalidad, parcialidad involuntaria, salarios más bajos y pluriempleo dan cuenta de la precarización y feminización de estas actividades. Este sector nos demuestra que cuando la externalización y la concertación privada aumenta, la desigualdad salarial también lo hace.
Otros servicios personales y de ocio, salarios bajos que afectan a las mujeres
- En este sector encontramos 2,768.461 personas trabajadoras, de las que 1.474.245 son mujeres, es decir, el 53% y 1.294.216 son hombres, 47%.
- El salario medio anual (SMA) se ubica en 14.277 euros anuales, 12.412 euros para las mujeres frente a los 16.401 euros de media que perciben los hombres. Así, se constata una diferencia de 3.989 euros anuales menos de ingreso para las mujeres y una brecha salarial del 24%.
- Los salarios anuales reducidos son el común denominador del sector, lo cual afecta severamente a las mujeres, quienes afrontan segmentación en la ocupación, diferencias de jornada y continuidad anual.
- La brecha salarial aparece a edades tempranas y crece conforme avanza la trayectoria laboral, motivado por el acceso desigual a tareas y servicios mejor remunerados, mayor o menor disponibilidad horaria, y distinta capacidad de continuidad laboral frente a entradas y salidas del empleo.
Algunos datos en las comunidades autónomas con mayor concentración de empleo
En el análisis de los datos de brecha salarial por sectores en las comunidades autónomas encontramos que Andalucía constituye un territorio clave, ya que concentra grandes volúmenes de empleo en sectores con brechas salariales altas. Por ejemplo, en agricultura la brecha salarial llega al 34%; en servicios a empresas al 31%; en comercio e industria alcanza el 29% y en servicios sociales, el 22%.
Madrid combina salarios altos con brechas salariales amplias en sectores como entidades financieras y aseguradoras, en la que la brecha alcanza el 34%; servicios a las empresas, con una brecha del 30%; comercio, reparaciones y transporte, en el que la brecha salarial alcanza el 22%, e información y comunicaciones que mantiene una brecha salarial del 19%.
Por su parte, en Cataluña se aprecian brechas salariales más moderadas pero constantes que van del 0% en agricultura hasta el 25% en comercio reparaciones y transporte y servicios a las empresas.
En la Comunitat Valenciana, cobran especial relevancia las brechas salariales en industria extractiva, energía y agua, donde la brecha salarial alcanza un 26%, al igual que en comercio, reparaciones y transporte. Servicios a las empresas concentra la brecha salarial más alta de la comunidad autónoma con un 28%.
La brecha no es coyuntural sino fruto de la organización del sistema productivo
Desde USO tenemos muy claro que la brecha salarial de género no es un fenómeno coyuntural, sino el resultado directo de la organización del sistema productivo, de la división sexual del trabajo y del reparto desigual de los cuidados.
Combatirla exige ir más allá de declaraciones genéricas, es necesario realizar transformaciones estructurales en los sectores donde se concentra el empleo femenino, actuando sobre la parcialidad, la discontinuidad, la externalización y el acceso desigual a complementos y a la promoción profesional.
La negociación colectiva, los planes de igualdad y las políticas públicas deben priorizar los sectores y territorios donde la brecha es más intensa y persistente, incorporando medidas específicas que reconozcan y revaloricen los trabajos feminizados.
Reducir la brecha salarial no es solo una cuestión de justicia social, es una condición imprescindible para construir un mercado laboral más justo, más eficiente y verdaderamente igualitario. Combatir los roles y estereotipos de género desde la infancia debe ser una prioridad; fomentar la educación de niñas en matemáticas, ciencias e ingenierías, es vital para fomentar un mercado laboral equilibrado y con acceso a mejores condiciones salariales.
Además, fomentar la corresponsabilidad en cuidados es vital para evitar que las carreras profesionales de las mujeres se vean interrumpidas sistemáticamente.
Desde USO estamos haciendo nuestra parte para cerrar las brechas salariales, y exigimos medidas integrales y estrategias focalizadas que incidan en mejoras reales para las mujeres trabajadoras. En el marco del 8M, alzamos la voz y exigimos garantías: Mujer tenías que ser. Sí, libre, fuerte y organizada.

























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