Más empleo precario en el mejor abril

El mes de abril cerró con 118.923 personas menos inscritas en las oficinas de Empleo y con 175.495 afiliados más a la Seguridad Social, lo que hace superar los 17 millones de afiliados ocupados. Se trata, por tanto, de uno de los mejores datos registrados en el mes de abril, pero, sin embargo, el mercado laboral continúa adoleciendo de calidad y estabilidad, y el paro registrado se ha situado en 4.333.016 personas.

Si bien es cierto que han aumentado los afiliados a la Seguridad Social, este aumento se sustenta en pequeñas jornadas y trabajos temporales, lo que no conlleva un mayor ingreso en las arcas públicas, con lo que sigue peligrando la hucha de las pensiones, que se ha vaciado en los últimos años casi un 40%. Aún hay menos cotizantes que hace 4 años.

El mayor descenso del paro se ha registrado en el sector Servicios, con 72.884 nuevos empleos, la mayor parte de ellos contratos temporales, como reflejo del momento estacional marcado por la Semana Santa. Y aunque el número de contratos ha aumentado en un 11,10% (con un total de 1.440.381 nuevas contrataciones), los de carácter indefinido, que representan el 8,57% del total de contratos, han frenado su crecimiento, registrándose un anecdótico aumento del 0,68%.

Una vez más, las cifras nos revelan la realidad del empleo en España: la temporalidad y la precariedad, donde los contratos temporales suponen el 91% de las contrataciones que se realizan, y las jornadas parciales protagonizan en torno al 50% de los contratos. Sin salarios dignos y empleo estable, además de la persecución del fraude en el entorno laboral, no se podrá alcanzar la verdadera recuperación social.

Desde USO destacamos que continúa la preocupante caída de las prestaciones por desempleo, cuya cobertura en marzo se situó en el 55,3%, lo que supone 4 décimas de retroceso con respecto al mes anterior y un 6,1% de descenso en la cobertura con respecto al año anterior. Si esta tendencia bajista en el sistema de prestaciones por desempleo continúa, se seguirá empobreciendo aún más a la población más perjudicada por la crisis económica que, a la dificultad para encontrar un empleo, tienen que añadir la desatención por parte del sistema público.