Todas las señales marcan el inicio de una recesión ante la impasividad política

Todos los indicadores económicos llevan meses tratando de alertar de que la economía ha frenado su incipiente mejora y necesita de estímulos “que la parálisis del país no le permite recibir. Las estadísticas de agosto nos dejan subidas del paro de tiempos de crisis, caída de turistas, bajón de la industria del automóvil… y esta subida prácticamente plana del IPC. Aunque a corto plazo una subida del 0,3% es buena para los bolsillos de los ciudadanos, nos avisa de que la economía está emprendiendo la cuesta abajo”, considera Laura Estévez, secretaria de Comunicación y Estudios Sindicales de USO.

Los gastos que más han bajado en la cesta de la compra “son los relacionados con energía eléctrica y combustibles, tanto en lo que respecta a la energía en viviendas como en transporte. Esperamos que no sea una treta veraniega y que se mantenga así cuando más falta hace a las familias, que es en invierno”, advierte Estévez.