USO denuncia que la cooperativa Copagro anuncia cierre y ERE de extinción en su mejor momento

La cooperativa agraria Copagro, en Valdoviño, comarca de Ferrol, ha presentado un ERE de extinción para sus 16 trabajadores “totalmente por sorpresa, después de haber ampliado su plantilla en un 40% en los últimos años e invertir un millón de euros en el último año para convertir a la fábrica de piensos en una empresa puntera de Galicia”, expone Francisco Cousillas, coordinador de la Federación de Industria de USO-Galicia.

Copagro está participada por las cooperativas de Meirás, quien ha designado a los administradores, Lago y Vilavoa. En los últimos meses, la Cooperativa compró tres camiones (el último hace solo un mes y medio), ha instalado una aplicación informática nueva y ha construido una planta para piensos porcinos en cuya maquinaria se han invertido 80.000 euros y que ya tenía pedidos, al tratarse de una instalación única en toda la comunidad autónoma. Sin embargo, esa maquinaria no se llegó ni siquiera a montar, por orden de su presidente, a pesar de proceder las inversiones de los ahorros de todos sus socios.

En definitiva, “de repente y sin previo aviso, se presenta un ERE para cesar la actividad de una fábrica que tanto los trabajadores como nuestro sindicato, el único representado en la Cooperativa, vemos no solo competitiva, sino con proyección de futuro”, vaticina Cousillas. Copagro mueve al año unas 19.000 toneladas de mercancía, no tiene deudas con sus proveedores y a los trabajadores únicamente le debe los atrasos de convenio, “lo que abunda en lo inexplicable del cierre, sin plantearse siquiera una venta de la unidad productiva que garantice la actividad y el futuro de los empleos”, prosigue el responsable de FI-USO Galicia.

Los trabajadores han solicitado la documentación que sustente el ERE, pero las únicas cuentas que han recibido son las de 2017, lo que hace sospechar de que las de 2018 podrían contener irregularidades.

Por todo ello, la plantilla ha convocado una concentración mañana miércoles, de 12 a 13 horas, delante de la Cooperativa de Meirás. “Queremos documentación que justifique el cierre y los despidos y, si es tan rentable como todo hace indicar, exigiremos que se mantenga la actividad”, resume Francisco Cousillas.