Este 7 de octubre, Jornada Mundial por el Trabajo Decente, USO reivindica salarios dignos, empleo estable y condiciones laborales justas que permitan vivir con dignidad, acceder a una vivienda y emanciparse
En la Jornada Mundial por el Trabajo Decente, que en 2026 pone el foco en la juventud trabajadora, USO reclama protección social y derechos laborales y sindicales efectivos para construir un futuro con oportunidades.
Cada 7 de octubre, el movimiento sindical internacional conmemora esta jornada, impulsada por la Confederación Sindical Internacional (CSI). La convocatoria moviliza a organizaciones sindicales de todo el mundo para reclamar que la dignidad de las personas trabajadoras ocupe el centro de las decisiones económicas y políticas. Es una fecha para visibilizar desigualdades, defender los derechos laborales y exigir compromisos que mejoren las condiciones de trabajo.
Tener trabajo decente significa disponer de un empleo con ingresos justos, seguridad y protección social, igualdad de oportunidades y libertad para organizarse y participar en las decisiones que afectan a la vida laboral. La OIT articula este objetivo en cuatro pilares: empleo, derechos en el trabajo, protección social y diálogo social. La igualdad entre mujeres y hombres atraviesa todos ellos. Además, el trabajo decente forma parte del Objetivo de Desarrollo Sostenible 8 de la Agenda 2030.
Estos principios se traducen en poder llegar a fin de mes, trabajar sin poner en riesgo la salud, disponer de tiempo para la vida personal y familiar, contar con protección ante el desempleo o la enfermedad y ejercer los derechos sindicales sin miedo a represalias.
¿Por qué es necesario reivindicarlo?
Reivindicar el trabajo decente cada año sigue siendo necesario porque los derechos laborales necesitan protección, vigilancia y avances continuos. La creación de empleo debe acompañarse de salarios suficientes, estabilidad, conciliación y prevención efectiva de los riesgos laborales.
Celebrar esta jornada permite evaluar avances y señalar las carencias que persisten. También recuerda que la negociación colectiva, la libertad sindical y la participación de las personas trabajadoras son herramientas esenciales para repartir la riqueza y combatir la desigualdad.
En 2026, la CSI centra la jornada en la juventud trabajadora y su capacidad para organizarse y construir el futuro. La campaña reclama empleo decente, salarios que permitan vivir, seguridad en el empleo y respeto a los derechos laborales, y vincula la organización sindical de la juventud con el fortalecimiento de la democracia.
Europa: el empleo aún no garantiza una vida digna
Los datos europeos muestran la distancia que queda por recorrer. Según Eurostat, en agosto de 2026, la Unión Europea registraba una tasa de desempleo del 6,1%, con 13,6 millones de personas en paro. Entre la población activa menor de 25 años, la tasa alcanzaba el 15,4%, con casi tres millones de jóvenes desempleados.
La dificultad tampoco termina al encontrar un empleo. La edición de 2026 del informe de Eurostat sobre condiciones de vida señala que, en 2025, el 8,3% de las personas ocupadas de 18 años o más en la UE estaba en riesgo de pobreza. Este indicador tiene en cuenta los ingresos del hogar y evidencia que trabajar sigue sin asegurar protección frente a la pobreza.
Las cifras refuerzan la necesidad de una Europa social que sitúe la calidad del empleo, los salarios y la protección de las personas trabajadoras entre sus prioridades.
En España persisten las dificultades de acceso al empleo y las desigualdades
España mantiene una situación más desfavorable que la media comunitaria. Los datos comparables de Eurostat para agosto de 2026 sitúan el desempleo español en el 10%, frente al 6,1% de la UE. La tasa de paro juvenil alcanza el 22,7%, frente al 15,4% europeo. Esto significa que más de una de cada cinco personas menores de 25 años está desempleada.
Por su parte, la Encuesta de Población Activa del INE, correspondiente al segundo trimestre de 2026, contabiliza 2.495.300 personas en paro y una tasa de desempleo del 9,87%. Aunque el paro descendió respecto al trimestre anterior, persiste una brecha entre mujeres y hombres, con una tasa de paro femenina del 11,02%, frente al 8,84% de la masculina.
La mejora de las cifras de ocupación debe traducirse en oportunidades reales y condiciones laborales dignas. El desempleo, los ingresos insuficientes y la inseguridad laboral dificultan la autonomía de las personas y, especialmente entre la juventud, la posibilidad de acceder a una vivienda digna, emanciparse y construir un proyecto de vida.
Las reivindicaciones de USO: convertir el trabajo decente en una realidad
Con motivo de esta jornada, desde USO reivindicamos salarios suficientes que permitan vivir con dignidad y mantener el poder adquisitivo, junto con empleo estable y de calidad y medidas efectivas frente al fraude y la precariedad. Reclamamos oportunidades para la juventud mediante la formación, las prácticas con derechos y el acceso a empleos que permitan desarrollar un proyecto de vida.
También exigimos igualdad efectiva para combatir las brechas y la discriminación en el acceso al empleo, la retribución y la promoción. La seguridad y la salud laboral, incluida la prevención de los riesgos psicosociales, deben garantizarse junto con una protección social adecuada que acompañe a las personas durante toda su vida laboral.
Estas reivindicaciones requieren libertad sindical y una negociación colectiva fuerte, con participación real de las personas trabajadoras en las transformaciones productivas, digitales y ambientales.
El 7 de octubre recuerda que el progreso debe medirse también por la capacidad del trabajo para proporcionar bienestar, seguridad y autonomía. El trabajo decente debe ser un derecho efectivo para todas las personas, este y todos los días del año.