No es necesario llegar a la congelación para morir de frío

La Unión Sindical Obrera (USO) rechaza la nueva reforma de la pensiones aprobada por el Consejo de Ministros y ve con preocupación como el poder adquisitivo de los pensionistas, actuales y futuros, corre un riesgo cierto de verse recortado como consecuencia de la aplicación del llamado factor de sostenibilidad, derivado de la implementación de la reforma anterior llevada a cabo por el gobierno socialista y pactada con los agentes sociales CEOE, CEPYME, UGT y CC.OO.

Por mucho que nos repitan que nunca más se congelarán las pensiones, la realidad es que éstas no recuperan el poder adquisitivo ya perdido, y en los próximos años seguirán perdiéndolo haciendo que nuestros actuales y futuros pensionistas sean más pobres. La USO quiere recordarle al Gobierno que no hace falta llegar a la congelación para morir de frío. La hipotermia a la que condena a nuestros mayores les llevará, no sólo metafóricamente, a una situación en muchos casos insostenible. ¿O es que ahora la luz (tercera subida en un año), el gas, los combustibles, los alimentos básicos, etc., crecerán menos que el IPC?

 

Esta nueva reforma parte de una premisa falaz: que el sistema no es sostenible. El sistema español de reparto es perfectamente sostenible en el momento en el que seamos capaces de generar empleo abundante y de calidad y por tanto aumente la cuantía de las cotizaciones a la Seguridad Social.

Ligar el futuro de las pensiones fundamentalmente a la esperanza de vida, que puede verse afectado por factores de todo tipo, es introducir reformas para aminorar el gasto sin preocuparse de la generación de ingresos y por tanto del empleo. Esto es simplemente un despropósito. Más aun cuando uno de los factores que afectan al sistema como es la edad legal de jubilación ya se ha modificado y este cambio –que incrementa en dos años la edad legal de jubilación hasta los 67 años– no se toma en consideración en la definición del futuro factor de sostenibilidad. También se olvidan que el porcentaje del PIB que dedicamos a pensiones es inferior a la mayoría de los países de nuestro entorno.

La Reforma que presenta el Gobierno, a día de hoy, afectará no sólo a los futuros pensionistas, sino también a los actuales, y a la futura revalorización de la cuantía de su pensión. Una vez más recae sobre los pensionistas las deficiencias que los gestores del sistema llevan a cabo.

La USO rechaza estos planteamientos que bordean el mandato constitucional contenido en el artículo 50 de nuestra Carta Magna, para que las pensiones se actualicen, sean adecuadas y permitan la suficiencia económica, e insiste en recordar al Gobierno que el principal factor de sostenibilidad de nuestro sistema de pensiones es el empleo, el empleo estable y con salarios adecuados, que garantiza los ingresos al sistema. Este es el factor que hay que implementar y al que el Gobierno debe dirigir todos sus esfuerzos.