Un lamentable nuevo récord de desempleados

La Unión Sindical Obrera (USO) considera lamentable el nuevo record establecido por el Gobierno en materia de desempleo

Con independencia de la estadística que utilicemos para medirlo -Eurostat, EPA, o paro registrado en el Servicio Público de Empleo-  en todas batimos record. La dura realidad es que estamos por encima de los 6 millones de desempleados según Eurostat, y de los 5,6 millones según el SPEE.  Y lo importante no es ya que estadística mide mejor la realidad del país, sino las personas afectadas por las mismas, para las cuales el debate de si el ritmo de destrucción de empleo se ha ralentizado es estéril. El que nos se consuela es porque no quiere. Si no que se lo pregunten a los 2.551.843 desempleados que están sin percibir ningún tipo de prestación, un 45,5% de total de desempleados sin empleo registrados en el SPEE.

 

Febrero -2013

 

PARADOS REGISTRADOS

5.040.222

OTROS NO OCUPADOS

313.631

CON DISP.LIMIT./DDAN EMP.ESPEC. *

260.386

TOTAL PARADOS EN EL SPEE

5.614.239

(*) Son aquellos demandantes, sin empleo, que indican en su solicitud condiciones especiales de trabajo (ej: sólo a domicilio, teletrabajo, en el extranjero, etc)

  

 

Prestación Contributiva

1.459.820

Subsidio

1.236.617

Renta Activa de Inserción

231.182

Subsidio Eventuales Agrarios

134.777

Total Beneficiarios de prestación

3.062.396

Total parados sin prestación

2.551.843

Esta situación, junto con la caída generalizada de la contratación en sus distintas modalidades, evidencia la profunda recesión de nuestra economía, la falta de actividad, y como se ha puesto de manifiesto con la caída del PIB, hay una gran contracción de la demanda interna. No hay actividad económica, lo que está repercutiendo negativamente en el empleo, como se pone de manifiesto en el descenso continuado de cotizantes a las Seguridad Social.

El Gobierno debe abandonar las políticas de recorte, que nos han llevado a esta situación, y estimular el crecimiento, desarrollar inversiones productivas que generen actividad económica y empleo, y que por tanto ayuden a reducir el déficit por la vía de generar ingresos, y no sólo reduciendo gastos.