Hoy, 16 de junio, se celebra el aniversario de la adopción en Ginebra del Convenio nº 189 sobre Trabajo Decente para las Trabajadoras y Trabajadores Domésticos, y la Recomendación nº 201, que lo complementa.

Desde el sindicato USO exigimos de forma inmediata la ratificación de este convenio de la OIT, pues el empleo del hogar supone una gran aportación a la economía de nuestro país y, con esta ratificación, se dignificará el trabajo de miles de mujeres que ha estado invisibilizado durante años.

El Gobierno ha mostrado, en diferentes ocasiones, la intención de ratificar este Convenio por parte de España a lo largo de la legislatura, pero actualmente, y al no estar ratificado, este sector se encuentra en especiales condiciones de precariedad laboral.

Hasta el año 2030 se podrían generar en nuestro país un millón de empleos en servicios públicos de salud, educación y cuidado de personas en situación de dependencia para el sostenimiento de la vida, por lo que exigimos también la aplicación de los presupuestos de las administraciones analizados desde una perspectiva de género para favorecer a los sectores más feminizados de nuestra economía.

Carencias en el empleo del hogar

La seguridad y salud en el trabajo y el desempleo son las principales carencias del sector del Empleo del Hogar que se han puesto de manifiesto durante esta pandemia. Recordemos que a este sector no se le aplica la Ley de Prevención de Riesgos Laborales y no disponen, aunque se esté dada de alta legalmente, de prestaciones por desempleo.

Durante el estado de alarma, el sector del Empleo del Hogar ha sido el gran olvidado, a pesar de la importancia de los cuidados durante este periodo. No se tomaron medidas para paliar la situación de desempleo de muchos trabajadores domésticos hasta casi dos meses después del decreto del estado de alarma, cuando se anunció el subsidio para empleadas de hogar. Un subsidio escasamente dotado económicamente, que llegaba tarde y que se ha convertido en un galimatías, además de por la dificultad de solicitarlo, porque es posible que, aún solicitándolo, su pago se retrase hasta el mes de septiembre ante el colapso de las oficinas del SEPE, además de dejar fuera a las personas que trabajan de forma irregular.

Extranjería y Empleo del Hogar

La irregularidad en el sector del Empleo del Hogar va unida a la “Ley de Extranjería”. La mayoría de mujeres que trabajan en el servicio doméstico en  grandes ciudades son inmigrantes. Situación diferente se da en ciudades más pequeñas, dónde la población inmigrante es menor y  se sigue realizando por población española, mujeres que normalmente ayudan con su trabajo a la economía familiar y que no están dadas de alta en la Seguridad Social ante la falta de beneficios, como el desempleo, y la nula expectativa de cobrar una pensión contributiva en caso, por ejemplo, de enfermar a causa del trabajo realizado durante un largo periodo de tiempo.

Las personas migrantes irregulares recién llegadas a España y sin permiso de trabajo, aunque encuentren un trabajo y la persona empleadora quiera contratarla no podrían hacerlo, ya que la ley exige estar en España de forma continuada durante 3 años para, a partir de ahí, empezar a solicitar un permiso para poder trabajar de forma legal. Al no tener permiso de trabajo durante todo ese periodo, no pueden ser aseguradas legalmente y, evidentemente, comienzan a trabajar de forma irregular para poder subsistir.

El sector en cifras

Según los datos de la Tesorería de la Seguridad Social, la cifra de afiliación media en el Servicio Especial de Empleo del Hogar de enero a mayo ha disminuido en 19.342 personas. Lo que supone una caída en picado, a pesar de las diferentes medidas que se han adoptado para paliar la situación de este sector.

En los primeros meses del año, cuando la pandemia aún parecía lejos, de enero a febrero hubo un ligero aumento de la afiliación. La primera caída de la afiliación (814 personas menos) tuvo lugar en marzo, una vez decretado el estado de alarma. Pero la mayor caída se registró en el mes de abril, con 11.800 personas menos. La caída de afiliación en mayo fue menor con 6.882 personas menos.

La mayoría de afiliación de empleo de hogar y cuidados se concentra en la Comunidad de Madrid, que es la tercera más poblada, seguida de Cataluña y Andalucía, en tercer lugar, siendo la comunidad con mayor número de habitantes.

El Ministerio de Seguridad Social, Inclusión y Migraciones ha informado de la presentación de unas 27.000 solicitudes del subsidio extraordinario para empleadas de hogar.