USO ha firmado el convenio sectorial del Mueble y la Madera de la Región de Murcia con varias mejoras sociales más allá de la subida salarial. El acuerdo ha sido rubricado por los tres sindicatos presentes en la Mesa, USO, CCOO y UGT, y la patronal sectorial, Arema. 7.500 trabajadores en la Región de Murcia están bajo el paraguas de este convenio, que recoge las actividades de carpintería, ebanistería, tapicería y otras.

«Hay algunas mejoras que se destacan de este texto, como, por ejemplo, la modificación del articulado que regulaba la categoría de ‘aprendiz’. Para que no se haga un abuso de esta figura, se hace incompatible el poder contratar a alguien como tal si ya se ha trabajado con anterioridad en el mismo sector. Y, además, se limita el número de contrataciones de este tipo en función al número de trabajadores de cada empresa. Es un gran paso para luchar tanto contra la precarización en las contrataciones como para permitir que los jóvenes mejoren su acceso al mundo laboral: si no se pervierte la figura, podrá servir para que de verdad gente joven acceda de esta forma a su primer empleo y se desarrolle después en el sector», expone José Gil, representante por USO en la Mesa de Negociación.

Además, se ha mantenido en 40 la bolsa de horas de la que las empresas pueden disponer para pedir trabajar fines de semana, en contra de la propuesta empresarial, que pretendía ampliar esa bolsa. Con respecto a la jubilación, el trabajador podrá alargar los años cotizables para llegar al 100% en su pensión. Y, en cuanto a la subida salarial, supone el 1,5% anual en 2020 y 2021, además de un plus adicional «de asistencia» de 11 euros al mes.

Desde USO, «estamos satisfechos de que se haya logrado un consenso que facilite en el avance de las condiciones laborales del sector. Se caracteriza por una mano de obra intensiva y el trabajador debe, por tanto, ser especialmente cuidado. El mueble y la madera en general son el motor de la economía de la comarca de Yecla y uno de los principales de toda la Región. No podemos estar igual de satisfechos con las formas. Tras seis meses de negociación, y con muchos frentes aún abiertos, se llegó a un preacuerdo de prisas en el único día en que la USO no estuvo presente. Además, se buscó contaminar a los trabajadores, asegurando que no habíamos ido a una reunión en la que se esperaba por nosotros, cuando habíamos avisado en tiempo y forma de que nos era imposible trasladarnos por las riadas», concluye Gil.