USO exige plantillas permanentes y estables, formación continua, medios suficientes y una coordinación estatal para afrontar los incendios

USO traslada sus condolencias y toda su solidaridad a las familias y allegados de las personas fallecidas en el incendio forestal declarado en Los Gallardos, así como su apoyo a las personas heridas, evacuadas y afectadas. Pero el dolor no puede convertirse en una coartada para imponer silencio ni para evitar el debate sobre unas carencias estructurales y falta de coordinación ante los incendios que la Federación lleva casi un año denunciando.

La organización sindical considera intolerable que, después de cada gran incendio, se repita el mismo ritual: declaraciones solemnes, agradecimientos a los profesionales, promesas de refuerzo y, cuando se apagan las cámaras, vuelta a la temporalidad, las vacantes, los medios insuficientes, la descoordinación y el abandono de la prevención.

Incendios más extremos y difíciles de controlar

El cambio climático está modificando el comportamiento de los incendios forestales. Las temperaturas extremas, las olas de calor prolongadas, la sequía, la baja humedad y la acumulación de vegetación seca favorecen fuegos que avanzan a gran velocidad, alcanzan una elevada intensidad y cambian de dirección de forma brusca.

En los episodios más graves pueden producirse los denominados incendios de sexta generación, capaces de generar enormes columnas de humo y alterar las condiciones atmosféricas de su entorno. Estas situaciones reducen la capacidad de intervención, dificultan las evacuaciones y multiplican el riesgo para la población y para los propios equipos de extinción.

FAC-USO avisó desde la campaña de incendios de 2025

El 17 de septiembre de 2025, el secretario general de FAC-USO, Javier Toro, y Marian Blasco, bombera forestal y delegada de la Federación en GEACAM, trasladaron en el Congreso de los Diputados un diagnóstico preciso: falta de gestión forestal, acumulación de combustible, inversión insuficiente en prevención, externalización, temporalidad, bajos salarios, exceso de jornada, envejecimiento de las plantillas, falta de formación continuada y ausencia de un sistema de mando verdaderamente coordinado.

En octubre de 2025, FAC-USO trabajó las propuestas que sirvieron de base para impulsar una Proposición no de Ley. Desde entonces, la Federación ha mantenido una actividad política y sindical continuada para exigir operativos públicos y estables durante todo el año, plantillas suficientes, mayor inversión preventiva, formación, renovación de medios, sistemas de comunicación compatibles, reconocimiento profesional, protección de la salud y una estrategia estatal frente a los incendios de nueva generación.

“Estamos hartos de que, después de cada tragedia, aparezcan responsables políticos a hacerse la foto, agradecer el trabajo de los profesionales y prometer que ahora sí tomarán medidas. FAC-USO lleva desde septiembre del año pasado reuniéndose, trabajando propuestas y advirtiendo de que el modelo no aguanta más. No nos faltaban diagnósticos: faltó voluntad política para actuar antes de que el monte ardiera y hubiera que lamentar consecuencias irreparables” denuncia Javier Toro, secretario General de FAC USO.

“Héroes” cuando hay cámaras; precarios el resto del año

FAC-USO denuncia la hipocresía institucional de ensalzar a los bomberos forestales durante las emergencias mientras, en numerosos territorios, continúan soportando contratos temporales, campañas recortadas, plantillas incompletas, salarios insuficientes, equipos envejecidos y una protección sanitaria muy por debajo de los riesgos reales de su actividad.

La prevención comienza en invierno

Para USO, el momento de preparar la campaña de incendios no es cuando llegan las altas temperaturas ni cuando el fuego ya amenaza viviendas y poblaciones. Las inversiones, la contratación, la formación, la gestión de los montes, la revisión de vehículos y los entrenamientos conjuntos deben realizarse principalmente durante el otoño y el invierno.

La prevención de incendios es un servicio público esencial. Invertir durante todo el año en territorio, empleo estable, formación, coordinación y medios suficientes no es un gasto: es proteger vidas, garantizar la seguridad de quienes combaten el fuego y reducir las consecuencias sociales, ambientales y económicas de unas emergencias cada vez más graves.

FAC-USO exige una investigación, coordinación y medidas inmediatas ante los incendios

  • Investigar de forma exhaustiva la suficiencia de los medios humanos y materiales disponibles al inicio del incendio.
  • Determinar si existían vacantes, recursos inoperativos o carencias de personal.
  • Revisar el funcionamiento de los sistemas de aviso, los protocolos de evacuación y las vías de escape.
  • Analizar la gestión de la vegetación en las zonas próximas a viviendas, carreteras y núcleos habitados.
  • Convocar de urgencia a administraciones y agentes sociales para negociar un Pacto de Estado.
  • Garantizar plantillas suficientes y estables durante los doce meses del año.
  • Aumentar la inversión en prevención, renovar vehículos y equipos y homogeneizar los sistemas de comunicación.
  • Desarrollar íntegramente la Ley 5/2024 y reconocer las enfermedades profesionales vinculadas a esta actividad.