USO ha presentado alegaciones y propuestas al borrador de Ley de Prevención de Riesgos Laborales buscando corregir los vacíos en diversos ámbitos

USO ha presentado ante el Ministerio de Trabajo y Economía Social un compendio de alegaciones y propuestas durante el período de consulta pública para el proyecto del Real Decreto que desarrollará el texto refundido de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales y del Reglamento de Servicios de Prevención.

El sindicato ha enmarcado todas estas propuestas de mejora en un contexto donde la siniestralidad laboral sigue siendo el problema más grave del mundo del trabajo, pero uno de los más silenciados. USO valora que se trate de aglutinar en una sola ley la legislación de salud laboral, tan dispersa e influenciada por normas de nivel superior, como la propia Constitución y directivas europeas. Pero, precisamente para conseguirlo, invita a incorporar no solo el refundido de estos dos textos, sino también disposiciones y notas técnicas. Y, todo ello, con la necesaria actualización de contenidos.

Además, USO advierte de la necesidad de aplicar al fin una perspectiva de género y edad a la regulación de la prevención. Un punto de vista más que necesario para unas normas que siempre han tomado como base el organismo masculino y los efectos sobre este.

Normativa poco clara

En nuestra presentación, USO reconoce el amplio y sólido marco normativo que regula la salud laboral en España. Sin embargo, destacamos la brecha entre la norma y su aplicación, entre los textos y la realidad de los centros de trabajo. Además de un creciente privilegio a las obligaciones formales y documentales, en detrimento de la prevención real y efectiva; sobre todo, a raíz del creciente peso de las mutuas.

“Y todo ello, en un marco laboral que ha cambiado radicalmente desde que se aprobara la ley vigente. No solo hay carencias con respecto a los modos de trabajo, sino que también carece de ciertos enfoques en los que se ha ido avanzando socialmente, como el de género. Como la sociedad, la prevención tiene un sesgo masculino, tomando el cuerpo del hombre como referente. Es hora de que se incorporen riesgos adaptados al género, pero también a la edad o a la mente. La prevención ha privilegiado las enfermedades físicas y visibles, dejando atrás todo lo relativo a las enfermedades mentales”, señala Sara García, secretaria de Acción Sindical y Empleo de USO.

Diferentes enfoques de la PRL

Partiendo de estas premisas, USO ha registrado numerosas enmiendas a partes concretas de los textos o propone la ampliación de estos para cubrir los vacíos que sigue dejando el redactado base.

Las sugerencias buscan paliar carencias, sobre todo, en estos ámbitos:

  • La perspectiva de género en la prevención: actualmente, se invisibilizan algunos riesgos asociados a sectores feminizados. Por ello, se da un infrarreconocimiento de ciertas enfermedades profesionales. Estos sectores con más presencia femenina y una prevención más compleja que la meramente física y mecánica tienden a estar menos estudiados: sanidad, educación, limpieza, cuidados…
  • Enfoque por edades: hay un notable envejecimiento de la fuerza de trabajo y de la población en general. Por ello, USO considera necesario incorporar el enfoque basado en los tramos edad. Las capacidades y sus riesgos asociados cambian en las personas con el paso del tiempo.
  • Reforzar el tratamiento normativo de los riesgos psicosociales: a pesar de que no están tan ignorados como hace décadas, aún falta normativa clara. Sin claridad jurídica, no se puede avanzar en reglamentar la prevención, a pesar del contrastado aumento del impacto de enfermedades de este tipo.
  • Revisar la propia organización preventiva. En opinión de USO, la externalización sistemática de los servicios de prevención redunda en PRL de papel, alejada de la realidad del centro de trabajo. Es necesario reforzar los recursos propios, con la prevención interna y la figura del trabajador designado como eje central del sistema.
  • Incorporar de forma expresa los riesgos climáticos y ambientales. Los episodios extremos derivados del cambio climático, como se ha constatado en los últimos años, son riesgos laborales efectivos. Por ello, deben llevar para este ámbito una regulación específica.

Órganos de PRL más abiertos

Por último, USO también rebate el propio modelo que vela por la prevención. Se ha visto en los últimos días, cuando se ha presentado como acuerdo del diálogo social una ley que todavía está en tramitación y tiene un largo camino legislativo.

Por ello, nuestro sindicato pide una apertura de los órganos y mecanismos de representación en la Ley de Prevención de Riesgos Laborales a sindicatos con implantación suficiente, como USO.

“Se ha querido vender un acuerdo novedoso entre Gobierno, CCOO y UGT para actualizar la ley, cuando llevan año y medio negociando y las propuestas son las mismas dentro de un diálogo social cerrado a la participación y la pluralidad de todos los agentes implicados en la prevención. Desde USO, tenemos mucho que aportar, tal y como hemos recogido en el documento registrado. Llevamos años denunciando que el sistema preventivo en nuestro país no funciona. Y, por ello, creemos que no se debe quedar en una actualización sin más, sino que debe repensarse el sistema al completo y poner medidas para frenar la sangría que la siniestralidad laboral está provocando en nuestro país”, concluye Sara García.