Los delitos de odio por orientación sexual o identidad de género crecen un 8,14%, mientras el sexilio y la discriminación laboral siguen expulsando a la comunidad LGTBIQ+

Cada año, miles de personas LGTBIQ+ en España siguen ocultando quiénes son para conservar su empleo, evitar la discriminación o rechazo y sentirse a salvo. El 28 de junio, Día Internacional del Orgullo, USO recuerda que la igualdad legal no siempre se traduce en igualdad real, y que la lucha por la dignidad y la libertad sigue siendo más que necesaria.

El activismo, la reivindicación y la organización de la comunidad LGTBIQ+ han logrado el reconocimiento de derechos y avances sustanciales en la consolidación de un Estado social y democrático en el que todas las personas estén representadas.

Desde USO celebramos y conmemoramos el Orgullo LGTBIQ+ y reafirmamos nuestro compromiso de no dejar a nadie atrás en materia de derechos. “Ante la división que muchas personas impulsan, nosotros reiteramos nuestra voluntad y compromiso por luchar por los derechos de todas las personas”, señala Marisa Madrid, secretaria de Comunicación e Igualdad de USO.

Delitos e incidentes de odio: la cifra más alta jamás registrada

Las personas LGTBIQ+ siguen sufriendo discriminación por cuestiones estructurales que dificultan desarrollar un proyecto de vida libre de violencia y desigualdad. Los datos más recientes del Ministerio del Interior reflejan una realidad preocupante: en 2025 se registraron 2.417 delitos e incidentes de odio en España, la cifra más alta desde que existen registros homogéneos.

De ellos, 571 estuvieron motivados por la orientación sexual o la identidad de género, un incremento del 8,14% respecto al año anterior. La LGTBIfobia continúa siendo la segunda causa más frecuente de los delitos de odio en nuestro país, con el 24,45 % del total de casos, solo por detrás del racismo y la xenofobia (42,95 %).

Estos datos evidencian que los avances legislativos de los últimos años no se traducen automáticamente en igualdad efectiva en la vida cotidiana. Queda mucho camino por recorrer. “El odio y la discriminación no caben en una sociedad democrática y de derecho. Nadie debería sufrir rechazo o violencia por ser quien es. Frente a los mensajes de odio, construyamos la civilización del amor, en palabras del Papa León XIV”, reflexiona Madrid.

El sexilio: cuando la discriminación obliga a marcharse

La discriminación LGTBIQ+ empuja, en muchos casos, a abandonar el lugar de residencia para poder vivir con libertad. El informe Estado del Odio LGTBI+ 2026, elaborado por la Federación Estatal LGTBI+, revela que alrededor del 10% de las personas LGTBIQ+ que viven en España se han sexiliado, y un 18% ha pensado en hacerlo.

Este fenómeno afecta especialmente a quienes viven en entornos donde persisten el rechazo, la invisibilización, la violencia o la falta de espacios seguros. La búsqueda de libertad, oportunidades laborales, redes de apoyo y una vida sin violencia sigue obligando a muchas personas a abandonar sus municipios, sus familias y sus entornos de origen.

Sí, también discriminación laboral: ocultarse para conservar el empleo

El ámbito laboral tampoco está libre de discriminación. El estudio Diversity at Work 2026, elaborado por ManpowerGroup y la Red Empresarial por la Diversidad e Inclusión LGTBI (REDI), revela que:

  • Solo el 43% de las personas LGTBIQ+ se considera completamente visible en su entorno laboral.
  • El 77,8% oculta su identidad en las entrevistas de trabajo.
  • Y el 42 % ha dejado su empleo, o se lo ha planteado, tras presenciar prácticas discriminatorias.

El camino hacia la igualdad es todavía más largo y costoso para las personas trans, que se enfrentan a mayores barreras para acceder al empleo, garantizar su salud laboral y lograr un desarrollo profesional. Seis de cada diez personas trans declaran haber sufrido discriminación en procesos de selección, y la mitad ha sufrido agresiones verbales o físicas en su entorno laboral.

El informe también deja claro que la inclusión no es solo una cuestión de derechos, sino también de calidad del empleo y competitividad empresarial. Siete de cada diez profesionales consideran que los entornos diversos son más innovadores y productivos. Además, los liderazgos comprometidos con la diversidad reducen la discriminación percibida y refuerzan la aplicación efectiva de las políticas de igualdad.

La negociación colectiva, herramienta clave contra la discriminación

Desde USO defendemos que el trabajo debe ser un espacio seguro para todas las personas, independientemente de su orientación sexual, identidad o expresión de género. La igualdad real en el empleo exige ir más allá de las declaraciones de intenciones y traducirse en medidas concretas dentro de las empresas.

Y en este sentido, la negociación colectiva es una herramienta fundamental para avanzar. Las medidas LGTBIQ+ y los protocolos frente al acoso y la discriminación son instrumentos estratégicos para garantizar los derechos y la no discriminación de la población LGTBIQ+. Si tienes dudas sobre las medidas LGTBIQ+ en tu empresa, acude a tu sede de USO más cercana, donde te orientaremos y ayudaremos.

En este Día Internacional del Orgullo LGTBIQ+, desde USO reafirmamos nuestro compromiso con la defensa de los derechos de todas las personas trabajadoras. Porque la igualdad no puede depender del código postal, de la identidad de género o de la orientación sexual. Porque nadie debería verse obligado a ocultarse, marcharse o renunciar a un empleo para poder vivir con libertad.

Celebramos la diversidad y los derechos conseguidos, y recordamos a quienes no pudieron disfrutar de libertad, sufrieron y siguen sufriendo abusos, discriminación y odio. Garantizar la igualdad, la dignidad y los derechos es una tarea colectiva.