Los avances en derechos no se han traducido en cambios sociales: los delitos de odio y la LGTBIfobia siguen demasiado presentes
Como cada 17 de mayo, desde USO alzamos la voz frente a todas las formas de violencia y discriminación que siguen sufriendo las personas LGTBIQ+ en nuestras sociedades, en nuestras calles y también en nuestros centros de trabajo. El Día Mundial contra la LGTBIfobia no es solo una fecha simbólica: es una jornada de denuncia y de reivindicación de derechos fundamentales.
“Hemos avanzado en derechos, sin duda, pero tenemos muchos desafíos y retos por resolver en materia LGTBIQ+. El reto principal es eliminar cualquier tipo de discriminación y restricción de derechos fundado en orientación sexual, identidad y expresión de género”, afirma Sara García de las Heras, secretaria de Acción Sindical y Empleo.
Luchar contra los delitos de odio
La LGTBIfobia es un asunto de gran trascendencia que debe ser abordado multidimensionalmente. En nuestro país, en 2024, y según el Ministerio del Interior, los delitos de odio contra la comunidad LGTBIQ+ son los segundos más comunes; solo van detrás del racismo y la xenofobia.
De acuerdo con el informe Estado del odio LGTBI+ 2026, elaborado por la Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Trans, Bisexuales, Intersexuales y más FELGTBI+, un 54% de las personas LGTBI+ declara haber sido víctima de un hecho de odio. En 2026, el 22% de esta población ha sufrido una agresión; el 36%, acoso; y el 29%, discriminación. La FELGTBI+ estima que la dimensión del odio podría alcanzar a más de 2 millones de personas en España.
La violencia física ha llegado a un 10% de la Población LGTBI+ y el 9% de la población LGTBI ha sido víctima de agresión sexual. Por su parte, el 17% de población LGTBI+ ha sido objeto de insultos o tratos degradantes y un 13% ha padecido aislamiento. Otro dato a resaltar es que el 9% de la población LGTBI+ ha sufrido la discriminación a través de la falta de reconocimiento de un derecho.
Dónde hay más odio LGTBI+
Los lugares en los que el riesgo de odio contra población LGTBI+ son más altos son, en primer lugar, la calle, con un 32% de los casos registrados; los centros de trabajo, con un 13%; y los lugares de ocio y el ámbito familiar, ambos con un 11%.
Las mujeres lesbianas y las personas trans son las principales víctimas de acoso o discriminación. Por su parte, las agresiones afectan en mayor proporción a personas trans, gais y no binarias.
Además, la FELGTBI+ hace un análisis interseccional y destaca que las situaciones de desigualdad estructural generan un mayor riesgo de vivir discriminación y odio. En ese sentido, la discapacidad, formar parte de una minoría racializada, religiosa, étnica o ser persona migrante incrementan el riesgo, pero también ser joven o tener bajos ingresos.
Desde USO, sostenemos que no puede existir democracia plena mientras miles de personas continúen ocultando su orientación sexual o identidad de género por miedo al rechazo, al acoso o a perder oportunidades laborales; o bien que la precariedad, discriminación y violencia sean una constante en las vidas de las personas LGTBIQ+.
Más derechos LGTBIQ+
En España, hemos experimentado un avance sustancial en materia de derechos de las personas LGTBIQ+ con la Ley 4/2023 para la igualdad real y efectiva de las personas trans y para la garantía de los derechos LGTBI. Esta establece la obligación de implantar medidas específicas para garantizar la igualdad y prevenir la discriminación en el ámbito laboral.
Además, el Real Decreto 1026/2024, de 8 de octubre, por el que se desarrolla el conjunto planificado de las medidas de igualdad y no discriminación de las personas LGTBI en las empresas desarrolla estas obligaciones e incorpora la necesidad de negociar protocolos frente al acoso y la violencia LGTBI en el ámbito laboral.
Con estas medidas, se pretende no solo generar las bases para la atención de casos de discriminación o acoso, sino establecer medidas preventivas y estratégicas que garanticen la igualdad plena de las personas LGTBIQ+ en el ámbito laboral, garantizando el acceso al empleo y a la promoción profesional.
Negocia tus protocolos con la ayuda de USO
Si en tu empresa no cuentan con estas medidas, o bien vas a formar parte de la negociación, desde USO podemos orientarte y acompañarte. Recuerda que los decretos por sí mismos, no producen transformaciones: debemos acompañar su implantación y exigir su cumplimiento.
“Incorporar la perspectiva de género y de derechos humanos en la negociación colectiva; combatir los discursos de odio y construir entornos laborales seguros y libres de discriminación, en donde nadie tenga que esconder quién es para conservar su empleo, tiene que ser una prioridad”, reflexiona Sara García.
En este día de reflexión y reivindicación, recordamos a quienes sufrieron persecuciones e incluso perdieron la vida por su orientación sexual, identidad y/o expresión de género. USO alza la voz por quienes siguen viviendo el odio y la discriminación y reiteramos nuestro compromiso por construir una sociedad inclusiva y respetuosa en la que no se penalice a las personas por ser quienes son.
Además, decimos alto y claro que, ante cualquier intento de regresión en materia de derechos, no daremos ni un paso atrás; ningún discurso reaccionario antiderechos debe fragmentar lo que hemos construido durante años. Ni un paso atrás en igualdad, dignidad y derechos.
























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