El esperpento en torno al SMI le pone la puntilla al Diálogo Social

En la primera reunión de la nueva ministra de Trabajo y Economía Social con los componentes del Diálogo Social, se acordó la subida del Salario Mínimo Interprofesional a 950 euros, “tras una cadena de despropósitos que asimilaron el Diálogo Social a una subasta: que si el AENC con 1.000 euros, cálculos de CCOO y UGT de 1.007 y 1.200 euros, el acuerdo con Podemos a 1.000 euros… y, al final, precio de liquidación, 950 euros. Este asunto es lo suficientemente importante como para haberlo resuelto en más de 5 minutos de puja”, critica Joaquín Pérez, secretario general de USO.

Para Pérez, “esto es una muestra más de la necesidad de revalorizar el Diálogo Social, de hacerlo más plural y, sobre todo, de no participar de obras de teatro en varios actos para hacerle el servicio al Gobierno. Hay un estado de urgencia en el empleo y con parches no se mejora, solo se consigue una foto por cada medida, no un paquete de decisiones de urgencia. Por ejemplo, ayer debería haberse conseguido un compromiso de anular el despido por baja en el próximo Consejo de Ministros, pero suponemos que han preferido guardarse la oportunidad de difundir otro apretón de manos. Nos extraña, por lo tanto, que no se haya visto la necesidad de acordar un calendario de urgencia por el empleo”.

El secretario general de USO lamenta lo que se esconde tras el SMI, “que no es la engañifa de que ahora nadie va a cobrar menos de 950 euros. Uno de los grandes dramas del empleo de este país es la temporalidad y la parcialidad, que deben ser combatidas mediante la lucha contra el fraude y la labor de Inspección de Trabajo. ¿Qué más da que el SMI suba a 950 euros si me contratan una semana? ¿O si estoy a 20 horas semanales? Al final, se queda en muy poca cantidad, y eso no es dignificar los salarios ni el empleo”.

Por último, Joaquín Pérez incide en la necesidad de medidas y políticas integrales, no en medidas salpicadas de semana en semana: “no estamos para fascículos, el Diálogo Social debe abordar urgentemente un acuerdo por el empleo y la formación, el I+D+i, la industria -como ayer le recordaron cientos de trabajadores a los grupos políticos ante el Congreso-, y apostar por los nuevos empleos relacionados con las transiciones digital, tecnológica y ecológica. Y todo ello, esperemos, con luz y taquígrafos, que no estamos para cuartos oscuros”.