El IPC de julio certifica la evolución negativa de los precios, fruto de un crecimiento débil y estacional

Desde USO reclamamos el alza de los salarios y la creación de empleo de calidad, la subida del SMI y la puesta en marcha de una Renta Social Mínima.

El encarecimiento de los precios de los alimentos y las bebidas no alcohólicas ha propiciado que el Índice de Precios de Consumo de julio registre una caída del 0,6%, dos décimas menos que el IPC de junio.

Con estos datos, aportados por el INE, se certifica el preocupante dato de que la tasa de inflación acumula ya siete meses consecutivos en negativo. También fue negativa la variación mensual, un 0,7%, como consecuencia de la caída del 12,8% en vestido y calzado en la temporada de rebajas.

La Unión Sindical Obrera considera que la tendencia de la evolución de los precios del primer semestre se consolida en el inicio del segundo semestre, siendo el reflejo de una economía débil y estacional, con un crecimiento precario y desequilibrado, que no sienta las bases para recuperar la economía española y que no llega a los hogares. Según Sara García de las Heras, secretaria de Acción Sindical e Igualdad de la Unión Sindical Obrera (USO) “La devaluación salarial lleva años instalada y la pérdida de poder adquisitivo ha sido de más de un 7% desde 2010. La creación de empleo está basada en trabajo temporal y precario, esto unido al descenso de la cobertura por desempleo y el recorte en las pensiones incrementa la ya enorme brecha de desigualdad social de nuestro país”

También influyó el ocio y la cultura, cuya tasa aumenta un punto hasta el -0,6%, debido a la subida de los precios del viaje organizado, mayor que la de julio del año pasado.

Por su parte, los grupos con mayor influencia negativa fueron hoteles, cafés y restaurantes, con una variación del 0,7%, dos décimas por debajo de la registrada en junio, que se explica porque los hoteles y otros alojamientos registran este mes una subida de precios menor que hace un año.

Además, en vivienda, la tasa disminuyó una décima y se situó en el -5,6%, principalmente por el incremento de los precios de la electricidad, menor que el del año pasado, y en transporte, se experimentó una variación del -4,1%, una décima por debajo de la de junio, en su mayoría debida a que los precios de los carburantes y lubricantes bajan más que el año anterior. Por regiones, los precios bajaron en todas las comunidades y ciudades autónomas, con La Rioja (-1%), Castilla-La Mancha (-0,9%), Castilla y León (-0,9%) y Galicia (-0,8%) a la cabeza. Los descensos más moderados se dieron en Ceuta (-0,2%), Melilla (-0,3%), Navarra (-0,3%) y Cataluña (-0,4%).

Ante esta realidad, “desde USO continuamos exigiendo el alza de los salarios, la subida del SMI, la puesta en marcha de una Renta Social Mínima, contra la exclusión social y la pobreza, para que los tímidos repuntes económicos se trasladen a la economía real, a los trabajadores, desempleados y a las familias, para revitalizar el consumo y paliar los efectos que la crisis ha provocado en la economía de las familias españolas” concluye Sara García.