FI-USO denuncia represión sindical mediante despidos en Schindler en Zaragoza

La dirección de la planta de Schindler en Zaragoza ha despedido fulminantemente a un operario, fundador de la Sección Sindical de USO y empleado durante 24 años en la fábrica, aduciendo “motivos económicos-productivos-organizativos-técnicos” y “no dar la talla profesionalmente”.

El trabajador acudió a su puesto el pasado 30 de noviembre y, cuando iba a fichar a la entrada de su turno de tarde, le dijeron que pasara por Recursos Humanos, donde le fue comunicado su despido de forma inmediata y sin posibilidad de asistencia sindical. “Curiosamente, se han dado cuenta de que carecía de valía profesional después de 24 años en la empresa, y los motivos económicos de una factoría de 400 trabajadores se resuelven con su despido de un día para otro”, analiza Raúl Montoya, secretario de Acción Sindical y Salud Laboral de la Federación de Industria de USO.

“Casualmente, nuestro compañero Domingo Casaos fue el impulsor de la constitución de la Sección Sindical de FI-USO en Schindler en 2016, y su máximo responsable hasta que decidió voluntariamente dejar paso a nuevos compañeros. Teniendo en cuenta que el único despido individual que había habido últimamente era también de un compañero de USO, Manuel Alonso, hace un año, consideramos que estos despidos obedecen únicamente a un plan trazado de persecución sindical a delegados molestos, que irrumpieron en un ámbito caracterizado hasta entonces por una plácida comodidad”, continúa Montoya.

Desde FI-USO, “exigimos que se restituya en su puesto a nuestro compañero, un trabajador ejemplar tanto en sus tareas laborales como en la relación con la plantilla, que le profesa un profundo cariño y respeto. Y esperamos también el apoyo del resto de organizaciones con presencia en Schindler contra una actitud que no debe entender de siglas, sino de hacer respetar los derechos fundamentales de todos”, pide el Secretario de Acción Sindical y Salud Laboral federal. Ya se están llevando a cabo concentraciones en la puerta de la planta, ya que en los últimos días han sido despedidos otros tres compañeros y se teme un goteo arbitrario e injustificado.