El Real Decreto 855/2026 unifica los derechos y obligaciones para todo el alumnado de universidades públicas, privadas, presenciales y online
El BOE ha publicado el Real Decreto 855/2026, de 21 de octubre, por el que se aprueba el Estatuto del Estudiantado Universitario, una nueva regulación básica estatal que ha entrado en vigor el 23 de octubre de 2026 y deroga el anterior Real Decreto 1791/2010.
Su gran novedad es su aplicación universal, ya que obliga por igual a todas las universidades españolas, públicas o privadas, y abarca la enseñanza presencial, virtual e híbrida. Desde USO te resumimos sus principales novedades, derechos y obligaciones.
Más derechos, más protección y más participación
- Paro académico. Se reconoce oficialmente el derecho del alumnado al paro académico como medida de protesta. Deberá coordinarlo la representación estudiantil, con respeto al derecho a la educación de quienes decidan no secundarlo.
- Representación estatal. Se regula el Consejo de Estudiantes Universitario del Estado como órgano supremo de deliberación, consulta e interlocución ante el Ministerio. Estará integrado por un estudiante de cada universidad, representantes autonómicos y de asociaciones estudiantiles, y el Gobierno deberá consultarlo antes de aprobar becas o normativas que les afecten.
- Salud mental. Por primera vez, las universidades están obligadas a ofrecer servicios gratuitos y accesibles de atención y apoyo psicológico al almunado.
- Conciliación y tiempo parcial. Se reconoce el derecho a compaginar los estudios con el trabajo o la vida familiar mediante planes de conciliación.
- Prácticas protegidas. Se prohíbe que un estudiante en prácticas sustituya un puesto de trabajo real. Se garantiza, además, su inclusión y cotización en la Seguridad Social, y tutorías de calidad tanto en la universidad como en la empresa.
- Garantías en los exámenes. La evaluación continua pasa a ser la norma general. No podrá haber exámenes globales de distintas asignaturas con menos de 24 horas de diferencia, y el alumnado podrá cambiar la fecha por causas justificadas y podrá quedarse con una copia de sus pruebas corregidas.
- Protocolos contra el acoso. Todas las universidades deberán contar con protocolos contra el acoso escolar, el acoso sexual o por identidad de género, y las conductas suicidas. Se crean, además, Comisiones de Convivencia paritarias, con profesorado, estudiantes y personal de administración.
Obligaciones del estudiantado universitario en el nuevo Estatuto
Los nuevos derechos recogidos en el Estatuto implican, también, responsabilidades. El alumnado debe mantener el compromiso académico, asistiendo y siguiendo las directrices docentes, y actuar con honestidad, con prohibición del uso inapropiado de la IA en las evaluaciones.
Debe también guardar respeto mutuo para asegurar la convivencia y la no discriminación, cuidar las instalaciones y cumplir los convenios y normas de las entidades donde realice prácticas externas.
Plazos para su implantación real
Aunque el decreto ya está en vigor, las universidades tienen un margen para adaptarse. Dispondrán de un máximo de seis meses para aprobar y poner en funcionamiento los protocolos contra conductas suicidas y cualquier tipo de acoso.
Tendrán doce meses para modificar sus reglamentos internos de evaluación o convivencia y garantizar la disponibilidad de las nuevas unidades de apoyo psicológico.
El Consejo de Estudiantes del Estado deberá constituirse en un máximo de cuatro meses.
Una protección real para el alumnado universitario
Desde USO celebramos que el nuevo Estatuto recoja demandas históricas para proteger al eslabón más vulnerable del sistema universitario. Un sistema educativo de calidad no solo debe medir el nivel académico, sino garantizar que nadie se quede atrás por motivos económicos, familiares o de salud.
Apoyamos firmemente el refuerzo de la conciliación y el blindaje de las prácticas externas, porque la formación en las empresas debe ser siempre un aprendizaje real y nunca una vía para conseguir mano de obra barata o precaria.
Consideramos, además, un acierto que el texto no distinga entre universidades públicas y privadas, ni entre estudiantes presenciales y online. Todo el alumnado tiene los mismos derechos a la salud mental, a la conciliación y a una evaluación justa.