El transporte se dispara un 10,5% y la vivienda sigue sin freno. El IPC de septiembre sigue ahogando a las personas trabajadoras

El IPC de septiembre sigue sin dar tregua situándose en el 4,9% anual, seis décimas más que en agosto y el nivel más alto desde febrero de 2023. La inflación subyacente también sube y alcanza el 3,1%, confirmando que la subida de precios es estructural y afecta de lleno a la cesta de la compra cotidiana de las personas trabajadoras. Desde USO exigimos medidas urgentes porque la vida sube mucho más rápido que los salarios.

Transporte y vivienda, principales motores de la inflación

El transporte vuelve a liderar el encarecimiento con un incremento anual del 10,5%, impulsado por el alza de combustibles y lubricantes.

Por otro lado, la vivienda sigue siendo el otro gran frente de la crisis del coste de la vida. Con alquileres que superan de media los 1.176 euros y precios de compra que exigen entradas superiores a 66.900 euros, miles de hogares viven una presión económica insostenible. La convocatoria de elecciones generales anunciada por el Gobierno, motivada precisamente por la crisis de la vivienda y su impacto social, sitúa este problema en el centro del debate político y exige respuestas inmediatas.

USO reclama medidas urgentes ante una situación límite

El secretario general de USO, Joaquín Pérez, advierte que las personas trabajadoras no pueden seguir soportando una inflación que crece muy por encima de los salarios: “la vida sube mucho más que los salarios, y así es imposible llegar a fin de mes”. Con una negociación colectiva que avanza a un ritmo muy inferior al IPC, las familias y la juventud pierden poder adquisitivo mes a mes.

Ante esta situación, USO exige subidas salariales acordes al coste real de la vida, con cláusulas de revisión vinculadas al IPC en todos los convenios colectivos; medidas estructurales para contener el precio de los carburantes y su impacto en la cadena logística; políticas efectivas para frenar la escalada de precios en energía y vivienda; y un refuerzo de la protección social para los hogares más vulnerables y para la juventud que no puede emanciparse por el elevado coste de la vida.

Un SMI de 1.450 euros y una ley que lo actualice anualmente

USO exige la aprobación de una ley que actualice automáticamente cada año el Salario Mínimo Interprofesional hasta el 60% del salario medio, tal y como establece la Carta Social Europea. En la actualidad, supondría en torno a 1.450 euros mensuales. Una cifra que debe fijarse por ley y no quedar sujeta al regateo político de cada año.

La combinación de inflación, carburantes y vivienda está empujando a miles de hogares a la vulnerabilidad económica. En un contexto electoral marcado por la urgencia social, Pérez subraya que “la crisis del coste de la vida debe ser abordada con medidas profundas y sostenidas, no con soluciones temporales”.