Solo el 5% de las empresas obligadas a contar con un plan de igualdad lo tienen en vigor

USO, a través de nuestra técnica de Igualdad Cristina Albaladejo, ha participado en el curso organizado por la Universidad Complutense de Madrid “¿Qué esconden las brechas de género en el trabajo? Propuestas para la equidad”. La inauguración corrió a cargo de la vicepresidenta del Gobierno en funciones, Carmen Calvo, y Joaquín Nieto, director de la Organización Internacional del Trabajo en España.

Entre otros puntos, se destacó la visión de los interlocutores sociales para la superación de las brechas de género en el trabajo, como las brechas de conciliación, las salariales o las de riesgos a la exposición de enfermedades laborales, ya que la perspectiva de género ha estado históricamente ausente de la prevención de riesgos laborales.

Durante el curso, se ha tratado de cuantificar la brecha de género, aunque todos los expertos han coincidido en la dificultad de ponerle una cifra exacta, debido a las múltiples variables a medir, no todas ellas numéricas. Donde sí hay cifras claras de incumplimientos es en los planes de igualdad. Con la anterior legislación, que obligaba a contar con un plan a las empresas de más de 250 empleados, existía un total de 4.800 que debían tenerlo. Sin embargo, a 31 de mayo solo se habían registrado 323, algunos de ellos registrados varias veces por ir renovándose y otros, caducados. En total, solo unos 250 vigentes, el 5% de los que deberían estar en vigor.

“Con la entrada en vigor de la nueva legislación, un total de 30.000 empresas deberán tener plan de igualdad. Y, sin embargo, ni siquiera habíamos conseguido cumplir la legislación anterior. No existen los recursos humanos suficientes para hacer frente a esta línea de la negociación colectiva. Además, en el caso, nos topamos con los mismos obstáculos que en otros apartados del diálogo social, al vernos excluidos de la negociación de muchos de esos planes teniendo representación”, arguye Dulce María Moreno, secretaria de Formación Sindical e Igualdad de USO.

“El reto de llevar la igualdad a las empresas es muy grande, ya que requiere incluso cambiar algunos procesos de producción y los sistemas de trabajo, además de fortalecer la formación en competencias STEM a las mujeres, tener verdaderas políticas de corresponsabilidad y medidas de conciliación que no recaigan siempre sobre las mujeres”, continúa Moreno.

En el curso se debatió también sobre quién sabe de igualdad para la negociación colectiva. “Y quedó claro que debemos ser los sindicatos los que hagamos las evaluaciones y propongamos los planes. Las auditorías externas, que es la vía que están eligiendo muchas empresas, no están preparadas ni en materia de igualdad ni de negociación colectiva”, explica la secretaria de Formación Sindical e Igualdad de USO.