El sindicato reclama un SMI en torno a 1.450 euros mensuales, cláusulas de revisión salarial en todos los convenios y la recuperación del poder adquisitivo perdido

Subida salarial igual al IPC y un SMI situado en el 60% del salario medio, de cara al 29N. Estas son las principales reivindicaciones de USO en materia salarial y de poder adquisitivo para que los partidos que concurren a las elecciones generales las incorporen a sus programas y a su futura acción de gobierno. La ausencia de mayorías parlamentarias ha paralizado reformas esenciales para el mundo del trabajo y, por ello, USO reclama recuperar la cultura del diálogo, el acuerdo y el consenso.

Entre las medidas prioritarias, USO reclama que el Salario Mínimo Interprofesional de 2027 quede aprobado antes del 29N, entrando en vigor el 1 de enero y que no vuelva a fijarse con el año ya empezado. Además, exige una ley que actualice automáticamente cada año el SMI hasta el 60% del salario medio, tal y como establece la Carta Social Europea. Con los datos actuales, esta actualización situaría el SMI en torno a 1.450 euros mensuales. La norma, señala USO, debe prohibir cualquier mecanismo de absorción o compensación y modificar la Ley de Desindexación para que las subidas del SMI repercutan en los contratos públicos.

Negociar la subida salarial tras el 29N

En materia de negociación colectiva, USO advierte que desde 2008 los precios han crecido un 34%, mientras que el salario medio solo ha aumentado un 25,6%. Con un IPC que alcanzó el 4,9% en septiembre y unos convenios que suben de media un 3,51%, la pobreza laboral afecta ya a más del 11% de las personas ocupadas, cinco puntos por encima de la media europea. Por ello, USO propone fijar el IPC como suelo de la subidas salariales, añadir un porcentaje adicional para recuperar el poder adquisitivo perdido y generalizar las cláusulas de revisión salarial, presentes hoy solo en el 37% de los convenios.

USO también defiende devolver al convenio sectorial su fuerza normativa frente a condiciones menos ventajosas de los acuerdos de empresa en jornada, salarios y organización del trabajo; permitir la revisión de los contratos públicos cuando su precio no cubra los costes laborales; y trasladar a los salarios parte de los beneficios empresariales, en un país donde la retribución de los primeros ejecutivos multiplica por 118 el salario promedio.

Estas propuestas forman parte de las resoluciones aprobadas en el 13º Congreso Confederal de USO. Todas ellas buscan reforzar la dignidad del trabajo, garantizar salarios suficientes y proteger a las personas trabajadoras en un contexto económico marcado por la inflación y la pérdida de poder adquisitivo.